Zona El Barco

Juanjo Artero: «Soy consciente que nada es eterno»


Una de las series con más éxito de la televisión en España le abrieron las puertas de muchos escenarios. “Verano azul” fue solo el comienzo de la larga trayectoria profesional de Juanjo Artero (Madrid, 1965) que ahora llega con una comedia que compagina con el rodaje de la exitosa serie “El Barco”. Historias de un karaoke desembarca en el Teatro Bellas Artes.

¿Qué podemos ver en “Historia de un karaoke?

Una comedia muy divertida y que invita a la reflexión cuando sales de la función. Es una obra ácida con personajes que tienen problemas y a medida que avanza la función se ve que los personajes terminarán mejor de lo que han comenzado.

Como le ocurre a su personaje, ¿no? Se le termina cogiendo cariño…

Es muy divertido. Está lleno de tics y manías que dan mucha comicidad a la obra. Es una persona maniática, obsesiva y compulsiva. Anda sin pisar las rayas, le dan miedo las bacterias y los virus, se pone máscaras, guantes, tiene mucho miedo a todo. A todos los personajes se les coge cariño a pesar de reírse de todos ellos a lo largo de la obra.

¿Es Juanjo Artero un habitual de los karaokes?

No, no soy habitual. Cuando he ido ha sido en grupo y más perjudicado-risas- y siempre a última hora de la noche.

¿Canta en la obra? ¿Y se le da bien?

Sí, tengo que cantar. A veces la gracia de la obra es que no todo el mundo cante tan bien. El personaje canta llorando, realmente no es un musical aunque la música está muy presente.

Pepa Rus, Elisa Matilla y Ángel Pardo también tienen algo que contar en esta historia, ¿no?

Nos hemos metido en esta aventura y la hemos producido porque nos gusta el teatro y entendemos la vida de la misma manera. Es una experiencia muy divertida que no queremos que se acabe nunca.

Con solo 14 años empezó en “Verano Azul”. Ahí comenzó su carrera interpretativa. De todos los actores que salían en la serie, es el único que ha continuado al pie del cañón en cine, televisión y teatro. El resto se han ido distanciando, ¿A qué cree que se debe?

Hay muchas razones. Éramos muchos y algunos tiraron con sus vidas para otros lados como Miguel Ángel (Piraña) que está en la universidad de profesor y Miguel  (Tito) vive en Nerja y está en otras cosas. Hubo una época en la que solo había una cadena de televisión y éramos muy famosos, al contrario de lo que sucede ahora. No teníamos trabajo y había cambiado todo.

¿Mantiene contacto con ellos?

Sí, hablamos de vez en cuando. Vendrán a ver la obra.

¿Cómo enfocó su carrera después de aquella serie que le proporcionó tanta fama?

Después de la serie, con 16 años, seguí estudiando, acabé COU y me puse a estudiar arte dramático en varias escuelas.

Todos guardamos muy buen recuerdo de la serie a pesar de haber pasado tantos años…

Era una época en la que se hacían buenos guiones. Nunca se habían hecho cosas para toda la familia y esta serie unía a todos delante del televisor. Ha sobrevivido porque también en esa época, recién estrenada la democracia, se hablaba de temas novedosos como la separación de los padres, el divorcio, aborto, y se trataban con mucha naturalidad. Y por supuesto ahí está la mano de Antonio Mercero. Creo que la gente siente nostalgia de aquellos tiempos cuando ven la serie. Y luego la han repetido tanto que han podido verla todas las generaciones.

¿Qué personajes le han marcado más?

Narros me cogió para hacer la “Discreta enamorada y esa obra fue clave, a partir de ahí no he parado de trabajar en el teatro. Hasta que no llegas a la televisión parece que no has hecho nada. Y no es así. El personaje que he hecho con Lola Herrera en “Seis clases de baile en seis semanas”, también ha sido muy importante y me ha servido para hacer otro registro, un profesor de baile con mucha pluma. El personaje que hice en el español con Nina, con texto de Salvador García y en Medea con Nuria Espert en Atenas también han sido interesantes papeles. Es complicado quedarse con sólo algún personaje. Esta profesión me ha regalado muchas cosas, como hacer teatro en Atenas, Mérida o Almagro.

¿Qué le es más fácil, hacer reír o llorar?

Todo es complicado al principio cuando coges el texto, pero depende de la obra. Si tienes material, no se si es más difícil arrancar una risa.

No ha parado desde hace tiempo. Ahora está con teatro que compagina con la serie “El Barco, ¿Está atravesando un buen momento profesional?

Siendo consciente de que nada es eterno y que dentro de un año puedo estar esperando que suene el teléfono.

¿Qué otras aficiones tiene Juanjo Artero?

Últimamente nada más que trabajar, entre el teatro y la serie. Me encanta todo lo relacionado con el campo, la naturaleza y la agricultura ecológica. Además,  me gusta el deporte aunque lo practico poco. Me gusta cocinar en barro y hacer barbacoas, es un plan perfecto para pasar el día.

¿Qué esperas del futuro?

Que me dejen como estoy. Seguir trabajando y si puede ser con cosas que me gusten. Y por supuesto, el bien para la gente que quiero, a mi familia, mis hijos, amigos, que les vaya bien. Y a nivel más global, que salgamos ya de esta crisis donde tanta gente lo está pasando mal. Veo a mi alrededor y está la cosa fastidiada para mucha gente.

“Historias de un karaoke” se representará en el Teatro Bellas Artes, hasta el 8 de enero de 2012.

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