Zona El Barco

Juanjo Artero: “Las otras cadenas vienen a por nosotros”


«Estoy encantado de que las chicas estén locas por Mario Casas. No soy celoso». Juanjo Artero (Madrid, 1965) sabe que esta vez les va a tocar defenderse y que les van a atacar por todos los flancos. Que los cuatro millones largos de espectadores que han subido a “El Barco” (Antena 3) son muy golosos y el ‘share’ está muy reñido. Artero vio el regreso de la segunda temporada desde un hotel de Bilbao, donde representa estos días ‘Historias de un karaoke’. Aquí también navega a contracorriente.


Historias de un karaoke’ es una comedia, pero la trama da más pena que risa.

Mi personaje es un tipo lleno de manías, abandonado por su mujer, que no puede ver a su hija, que vive en una tienda de campaña… Y luego va al karaoke y canta ‘Yo soy aquel’, de Raphael, y llora. Esa acidez que tiene la obra es la que hace que la gente se ría.

¿Usted con qué canción hace terapia?

‘Santa Lucía’, de Miguel Ríos, es muy especial. Pero también cualquiera de Serrat. Puedo cantarlas y llorar de felicidad.

Se cumplen 30 años de “Verano azul” ¿También llora al escuchar la sintonía?

Si me la silban por la calle lo que me sugiere es burla.

¿Qué recuerdo tiene más grabado de la serie?

El olor a espetón, a sardinas, a paella, al mar, a la Nivea… Son olores que evocan mi infancia. Pero la vida pasa rápido, da vértigo pensarlo. Parece que a los 14 años se aceleró mi vida y ‘la bici de mi niñez se fue quedando sin frenos’, como dice Sabina.

No habrá sido en un karaoke, sino en un escenario ¿Dónde ha vivido su mejor momento?

Tampoco en un escenario, sino en un quirófano de maternidad. Tengo dos hijos. Aunque el teatro me ha hecho vivir momentos… He actuado ante 14.000 personas, en la calle, con micrófono. El público es como una ola que te va cargando, tiene una energía…

El Barco” lo ven muchos miles, más bien millones, de cuatro para arriba.

Es que tiene de todo: misterio, pasiones fuertes, conflictos…

¿Teme que Mario Casas le quite el timón de mando? Es el nuevo ídolo femenino.

Y yo estoy encantado de que las chicas estén locas con él. También mucha gente nos ve por eso. No soy celoso, no sufro. Cuando le ves te acuerdas de cosas, hay nostalgia pero no volvería atrás.

¿Se van a enredar tanto como “Perdidos”?

No, no tenemos nada que ver. A veces nos comparan y no me molesta pero no es lo mismo. Ellos pueden permitirse tres mil extras para una escena, nosotros no. He visto capítulos sueltos de ‘Perdidos’ y la tengo guardada para verla entera cuando tenga tiempo.

En la tele viven pendientes del dichoso ‘share’. En el teatro ya saben cuántos ahí en cuanto se levanta el telón ¿Qué pasa cuando la sala está casi vacía?

Que me crezco. Si hay pocos, pues voy a por ellos porque esa gente ha salido de casa y ha pagado su entrada. Entonces pienso: ‘pues ahora lo voy a hacer mejor’.

¿Le han exigido alguna cifra de audiencia para la segunda temporada de “El Barco”?

En principio se trata por lo menos de mantener las cifras, y estamos en un 21,5%. Hay expectación, aunque creo que esta temporada van a ir a por nosotros desde otras cadenas.