Zona El Barco

Javier Hernández: “Para ser actor hay que ser algo egocéntrico”


Es uno de los rostros más conocidos del momento en la televisión. La serie “El Barco” ha dado al actor Javier Hernández la oportunidad que estaba esperando. “No me he marcado ninguna meta porque puede que no llegues a ella y te frustres, o al revés, si la consigues, ¿Qué haces? Prefiero vivir el día a día”.


¿Cuándo se planteó trabajar como actor?

Hace cuatro o cinco años, me dio por empezar a estudiar en el mundo de la interpretación, tenía claro que quería terminar trabajando en el cine. Estudié antes fotografía y producción, la interpretación siempre me había picado, pero me resultaba muy difícil a primera vista.

¿No le gustaba la actuación cuando era pequeño?

Sí, me gustaba el cine, me ha encantado desde siempre, pero lo veía muy difícil de pequeño, pensaba en ponerme delante de una cámara y sentir cosas, supongo que con los años se va madurando y lo ves todo de otra manera.

¿Qué actores le gustan?

Me encanta Robert de Niro, los grandes, Al Pacino, y de los actores actuales me gusta mucho, Jude Law y Robert Downey Junior.

¿Cómo fueron sus inicios en el mundo de la interpretación?

Empecé a estudiar en el Estudio Juan Codina, el primer año es un poco de investigación, de conocer cosas, todo es nuevo, pero bastaron dos semanas de clase para que yo me diera cuenta que eso era lo que realmente quería hacer, iba a volcar el resto en esto porque me encantaba. Y al año de estar en la escuela encontré representante, y tuve la suerte de que enseguida me empezaron a salir proyectos.

¿Antes de empezar en la escuela hizo algo relacionado con la actuación?

Sí, hice un corto llamado “Tight” que fue al Festival de Sitges, lo hice de casualidad porque conocí al actor y necesitaba un chico. Tenía un papel muy pequeño, no hablaba.

¿De todas las actuaciones que ha realizado, en cuál considera que lo hizo mejor?

Elegirlo yo mismo es complicado porque de todas aprendes y de todas ves errores, pero quizá me quedo con la tv-movie “La Princesa de Éboli”, porque fue la interpretación que tuvo un proceso de creación y preparación del personaje, había más tiempo, las series van muy rápido, y aquello aunque era para la tele, al ser una tv-movie se plantea un poco más como cine.

¿Y en cuál se ha sentido más relajado?

Estoy bastante relajado ahora con “Piti”, no al principio porque estás más nervioso, pero cuando llevas dos o tres capítulos, empiezas a coger un poquito el personaje, conoces a todo el equipo, se convierte un poco en tu familia.

¿Qué tipo de rodaje prefiere: cine, teatro, cortos, series?

Quizá preferiría el cine y el teatro, porque creo que son los proyectos en los que más tiempo tienes de crear un personaje, y eso el actor lo agradece. Creo que es muy necesario, la tele es que va muy deprisa, pero yo estoy haciendo ahora mismo tele y estoy encantado.

¿Se siente reflejado con algún personaje?

No, con ninguno, todos tienen cosas mías, porque está claro que si el personaje nace de mí tiene cosas mías. Si naciera de otro, tendría cosas de otro, pero no, ninguno se me parece.

¿En qué tipo de papeles le gustaría trabajar, y qué sería capaz de hacer por exigencias del guión?

Me da igual, me encantan los retos, estoy abierto a todo, no tengo ninguna preferencia, mientras que el guión me interese, y esté bien, que es lo importante, afronto el personaje con todo.

¿Se ha marcado alguna meta?

No me he marcado ninguna meta, creo que no es bueno, porque puede que no llegues a ella y te frustres ,o al revés, si la consigues, ¿Qué haces? Prefiero vivir el día a día.

¿Cómo se siente al pasar una etapa de no tener trabajo, a otra con un montón de proyectos?

Muy contento, pero sí que es verdad que esta profesión está llena de incertidumbres y va así, de repente estás un tiempo sin trabajar y empiezas a trabajar, asomas la cabeza y te vienen muchos de golpe. Disfrutar el momento, aprovecharlo y saber que esto es así, que hay muchos altibajos y el día que me toque no trabajar, pues a formarme y a seguir peleando.

¿Cómo ve el boom que ha tenido la serie, tanto que los lunes ya son sacrificados para la gente para ver “El Barco”, y han quitado audiencia a Telecinco con su serie CSI?

Con sorpresa, sabíamos que era una producción grande y que era una apuesta fuerte de la cadena, y actores que tienen mucho público detrás, Mario Casas, Blanca Suárez, pero el éxito que ha tenido yo no me lo esperaba realmente, impresiona.

¿Se siente cómodo trabajando de protagonista?

Sí, yo estoy bien, todos los actores somos un poco egocéntricos, si no eres egocéntrico no puedes trabajar en esto. Cuanto más papel te den pues tú mejor, más contento, y la verdad es que “Piti” poco a poco se está ganando su sitio y yo, encantado de la vida.

P: ¿En qué se identificaría en su papel de “Piti”?

El optimismo que tiene, “Piti” es más optimista que yo, pero si tuviese que coger algo porque se asimila a mí sería eso.

¿Cómo es un día de rodaje en “El Barco”?

Depende de las secuencias que te toquen estás más tiempo o menos en el plató. Hay días que entras a las 9 y no sales hasta las 7 de la tarde, y hay días que a lo mejor entras a las 9 y a las 11 estás en casa. Esto va así, hay días que tienes una, otros que tienes cinco secuencias, pero sin más, llegar allí, te maquillan, te peinan, todos los días, eso no hay excepción y al lío.

¿Cuánto tiempo les dejan para estudiarse el guión de cada capítulo?

Yo suelo leerme el capítulo un par de veces y lo leo con tanta ansia, con tanta ilusión y ganas que se me suele quedar ya bastante cómo va la trama, las secuencias que tengo. Luego, ya un par o tres días antes de que me toque grabar memorizo.

¿Cómo son los interiores de “El Barco?

Es una pasada, han hecho un plató enorme, que además es muy curioso, porque han recreado realmente la estructura de un barco. Tiene tres plantas con sus escaleras que comunican una planta con otra, es bastante espectacular de ver.

¿Mantiene relación fuera de las cámaras con alguno de sus compañeros?

Con todos, se crea familia, pasas tantas horas y compartes tantas cosas que, al final, se crea un vínculo muy grande y de hecho, empiezo a considerar a mucho de los actores amigos

¿Podría describir a sus compañeros en una palabra?

Compañerismo.

¿Y a su personaje “Piti” cómo lo definiría?

Un guasón con mucho corazón en el fondo, pero un guasón, me gusta.

¿Con respecto al reality que van a hacer  de  la serie qué opina?

Yo no soy mucho de realities, no me gustan, me quedé un poco sorprendido. Pero bueno, ahí  no puedo entrar.

¿Cuando graban en Valencia el barco zarpa en realidad?

Sí, hay secuencias que las hacemos en puerto porque a lo mejor en el tiro de cámara no se ve la tierra, y lo podemos hacer allí, amarrados en puerto. Pero luego hay otras secuencias que se tiene que ver el barco en movimiento, o por lo que sea nos vamos como una horita y media a mar adentro para que no se vea tierra y grabamos.

¿Cómo se siente al trabajar y al haber trabajado con actores tan consagrados y de tan larga trayectoria como Juanjo Artero, Luis Callejo, Juan Pablo Shuk, Neus Sanz, Michelle Jenner, Belén Rueda o Hugo Silva, entre otros?

Es un lujazo y de todos tienes que aprender, y lo que me encanta es que ellos te dicen que también están aprendiendo cosas de ti. Estoy muy orgulloso y contento de poder compartir eso. Por ejemplo, cuando grabé con Belén Rueda, impone mucho, pero luego al mismo tiempo cuando ves que te trata igual, como si tuvieras 50 años y una carrera detrás, te hace sentirte muy a gusto, yo con los ojos bien abiertos y a impregnarme.

¿Con el boom de la serie “El Barco” cómo lleva la fama?

Bien, la fama es una consecuencia del trabajo que estás haciendo. Hay que estar con los pies en el suelo, y si la gente te reconoce por la calle es porque el trabajo hecho y la serie van bien.

¿Alguna anécdota que le haya pasado con alguna persona por la calle?

En el Festival de Cine de Málaga, fue una locura, y realmente te sientes Madonna  por un día,  es una cosa que yo no acabo de asimilar y de entender pero que es así, hay que aceptarlo, y con mucha tranquilidad porque se necesita que no se te vaya la cabeza.

¿Me podría contar alguna anécdota de su trabajo en el rodaje de “El Barco”?

Hay mucha madera en el plató de “El  Barco”. Cada dos por tres estamos haciéndonos heriditas, pero un día que teníamos que abrir una puerta y salir corriendo, noté que algo había ido mal, ya terminé la secuencia, me miré y ya estaba chorreando de sangre, me mareé, me daba como cosilla parar allí la historia. Me salí fuera y ya me curaron, pensé que me moría allí.

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