Zona El Barco

Javier Hernández: “Me marcó que Piti dijera a Vilma que se arrepentía de hacerse cargo del hijo”


Semana tras semana aparece en los televisores de toda España para dar vida a Piti, uno de los icónicos personajes de la popular ficción El Barco. Pero Javier Hernández es mucho más que su alter ego, y nos lo demuestra en una entrevista para Zapping Magazine en la que nos habla de la serie.

¿Cómo estás viviendo esta tercera temporada de El Barco? A los telespectadores nos está dejando con la boca abierta en cada capítulo…

La verdad es que lo grabamos hace tiempo y está siendo muy interesante porque, al revés de otras temporadas que estábamos con tres o cuatro capítulos de diferencia entre rodaje y emisión, esta temporada la tenemos grabada entera y hay muchos capítulos que ni me acuerdo de lo que grabamos así que lo estoy viviendo ‘como un espectador más’.

Está siendo muy emocionante, puedo imaginarme lo que estáis viviendo porque se están desvelando muchas cosas y la verdad es que se está poniendo caliente la cosa.

Tu personaje, Piti, ¿comenzará a centrarse o seguirá con su locura habitual?

Piti va a seguir con sus tramas de siempre. Esta temporada ha estado a lo mejor más alejado del tema sentimental, y eso le ha dado la oportunidad de picar en otras tramas pero siempre en su papel de dar algo de humor.

Si en la vida real ocurriera lo que pasa en la serie, ¿qué sería lo que más echarías de menos?

Probablemente mi casa, tener ese espacio para ti. Si ya te pasa cuando te vas de vacaciones que al volver a casa siempre sientes algo especial, no sé qué tiene el hogar pero si se acabase el mundo sería lo que más echaría de menos, ese espacio para mí, un sitio recogido.

¿Te ha tocado rodar alguna escena arriesgada?

De entrada así de habernos matado no hemos tenido ninguna. Pero sí que me acuerdo de una escena, que se verá dentro de unos capítulos, en la que simplemente nos teníamos que tirar al agua, pero acababa de terminar el invierno y estaba el agua helada.

No tuvimos peligro de que nos pasase nada pero si llegamos a estar diez minutos más en el agua nos podría haber dado una lipotimia porque estaba congelada. Nos tiramos Bernabé, David y yo y ya veréis que parece que es verano porque hizo muy buen día pero el agua estaba congelada.

¿Y qué escena te ha marcado más de lo que llevas de serie?

Es una pregunta difícil. Es cierto que no sé por qué tengo muy buen recuerdo de la escena en la que Piti le dice a Vilma que se arrepentía de hacerse cargo del hijo. Recuerdo que fue en los vestuarios y le decía que dimitía de sus labores de padre. No sé por qué pero fue una escena muy fácil y bonita, hubo mucha química con Marina y tengo muy buen recuerdo no porque fuese nada especial respecto a otras, pero sí le guardo mucho cariño.

Por otro lado hay un episodio que no se ha visto pero que me encantó grabar en los últimos capítulos de la tercera temporada. No puedo avanzar nada pero también te digo que fue uno de los capítulos que más me gustó grabar porque me dio la oportunidad de hacer otra cosa y estuvo muy bien.

Cómo es la relación con tus compañeros, qué hacéis en los ratos libres, ¡cuéntanos alguna anécdota!

La verdad es que las anécdotas, una vez te han sucedido, luego es difícil explicarlas. Sí que es verdad que somos un grupo que nos hemos unido mucho, que venimos de distintos puntos sitios que nos hemos acabado aquí en Madrid y nos hemos juntado no solo para trabajar sino para encontrar ese apoyo de amigos que se necesita.

Yo por ejemplo en Madrid echo mucho de menos a mi gente más cercana de Barcelona y aquí en este trabajo estoy consiguiendo encontrar esas figuras. En cuanto a planes hacemos de todo, lo que hace cualquier grupo de amigos, desde irse un fin de semana, ir al teatro, incluso irse de viaje ya que nos hemos ido a Colombia juntos, miles de cosas.

Hablando un poco más de tu formación, ¿cómo empezaste en la interpretación?¡ ¿Has tenido claro desde siempre qué querías dedicarte a ello?

La verdad es que no, me gustaba mucho lo audiovisual y de hecho mi formación la llevé por ahí, estudiando fotografía y un curso de producción. La interpretación me llamaba muchísimo la atención y de hecho en el colegio hice los cursos de teatro, pero lo veía muy inalcanzable. Y al mismo tiempo piensas en ganarte la vida en el futuro y se me hacía muy difícil poder vivir de esto.

Pero van pasando cosas, te vas haciendo mayor, la cabeza se te va amueblando y empecé a tener mucha confianza en mí mismo y por qué no probarlo, ponerme a estudiar y ver qué tal se me daba. Y la verdad es que bendito el día en que decidí meterme en la escuela porque de repente todas las sensaciones que yo tenía eran ciertas y empecé a disfrutar como un enano. Para mí la escuela era lo mejor que me podía pasar.

Luego la verdad es que fue todo muy deprisa, al segundo año de estar en la escuela encontré a mi representante, empezamos a movernos y a salir cositas como El Pacto, Águila Roja, Física o Química… fue todo muy seguidito hasta que llegó la oportunidad de El Barco que me ha realzado. Estoy muy contento y que esto no pare, seguir formándonos y trabajando duro.

Imaginamos que el camino no ha sido fácil… ¿Te ha costado mucho llegar hasta donde estás?

La verdad es que ha sido muy deprisa pero no ha sido fácil. En esta profesión la suerte tiene mucha importancia y yo quizás he estado en momentos clave, como el hecho de conocer a mi representante y que me eligiese a mí. Son momentos muy puntuales en los que he tenido esa parte de suerte pero luego el camino es difícil. Esto no se lo regalan a nadie, hay que currárselo mucho y espero que se vea el resultado.

Mencionabas este reconocimiento del público, ¿cómo llevas el ser reconocido por la calle a raíz de tu aparición en El Barco?

Bien, se hace muy raro, es algo que no se puede explicar hasta que a uno no le pasa. Te cambia de ser totalmente anónimo a que te reconozcan. La verdad es que la televisión tiene algo extraño porque al estar en familia viéndote en una serie da una cosa de cercanía que en la calle luego tú sientes y es extraño, pues el de enfrente ve y dice “eres Piti el de todos los jueves”, pero claro yo no conozco a esa persona, entonces se produce ahí una sensación difícil de explicar.

Pero más allá de eso, la verdad es que también tengo un personaje que cae bien porque luego la gente te ve y ve al personaje. Entonces me alegro de que por lo menos el personaje caiga bien porque eso se nota en la calle. No he tenido nunca ningún problema y lo llevo lo mejor que puedo, hay veces en las que te gustaría pasar más desapercibido pero bueno, se lleva, es lo que hay, a disfrutarlo y ya está.

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