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“Quiero ser la mejor marinera para que papá se sienta orgulloso de mí”

Valeria es la niña del barco, la hija del capitán. Todos la cuidan y ayudan, no solo por ser la más pequeña si no porque se hace querer.

Inocente, soñadora y aventurera, es el punto de unión entre su hermana Ainhoa y su padre. Con quién mejor se entiende de toda la tripulación es con Burbuja, al fin y al cabo, es el otro “niño” del buque. Ha embarcado junto a su hermana a raiz del reciente fallecimiento de su madre.

Interpretada por Patricia Arbues.

Primera temporada

Tras el reciente fallecimiento de su madre, Valeria embarcó en el Estrella Polar acompañada de su padre Ricardo (que además es el capitán del barco) y Ainhoa, su hermana mayor.

Mientras su tío Julián les enseñaba el barco a los alumnos/as, ella aprovechó para montar en bicicleta. Poco después descubrió a Ulises en las bodegas del barco, quién le dijo a la pequeña que mantuviese en secreto que le había visto y que si necesitaría su ayuda se lo haría saber mediante una señal acústica. Antes de terminar su recorrido, una de las ruedas de su bicicleta se pinchó. Justo en ese momento Valeria se cruzó Gamboa, que le contó a la pequeña algunos de los secretos que había estado investigando sobre su familia. Ella desconfía de él y no le cae nada bien.

Durante la tormenta provocada por la puesta en marcha del acelerador Ulises hizo la señal acústica a la pequeña, que no tardó en acudir a su llamada. Entre ella y su hermana Ainhoa ayudaron a Ulises a salir de las bodegas, lugar donde De la Cuadra le había dejado encerrado para entregarle a la Guardia Civil.

Mientras Valeria estaba en su habitación escuchó unos extraños ruidos y, creyendo que se trataba de un fantasma pirata, se dirigió al lugar de donde provenían. Casualmente Burbuja también escuchó esos ruidos y juntos llegaron hasta las bodegas del barco donde descubrieron a la cría de un cerdito. Entre los dos decidieron bautizar al animal y ponerle un nombre para que fuese una mascota y ningún tripulante se lo comiese. Para ello buscaron a Palomares, que se encontraba junto Gamboa y al resto de alumnos/as en medio de un motín contra el capitán. La ocurrencia de Valeria hizo que Gamboa bajase la pistola con la que estaba apuntando a Ricardo y permitió ganar tiempo para que Ulises y De la Cuadra (ambos estaban sumergidos en el mar buscando la caja negra de un avión comercial que se estrelló) pudieran regresar al Estrella Polar y evitar los malvados planes de Gamboa.

Desde el principio, Valeria vio con muy buenos ojos a Julia Wilson y a Ulises. La primera porque cuidó de ella en varias ocasiones, se ofreció para darle clases, le cosió un osito de peluche que se le rompió, etc. Tanto es así que la pequeña le dijo a su padre que le encantaría que Julia durmiese con ellos todas las noches en el camarote e incluso llegó a pintarla en un dibujo familiar que realizó. Mientras Julia impartía una de sus clases a Valeria, la pequeña le preguntó a la científica si estaba enamorada de alguien del barco. La respuesta de la científica fue afirmativa (ella pensaba en Ulises) y Valeria le hizo saber que a su padre también le gustaba alguien del barco. Sin embargo los deseos de la pequeña de ver a Julia al lado de su padre no se vieron cumplidos, a pesar de los intentos del capitán por conquistar el corazón de la científica. El segundo porque quería que fuese el novio de su hermana. Mientras Ainhoa y Ricardo hablaban, Valeria se enteró de que Ainhoa tenía dudas de su relación con Gamboa, sobre todo por haberse ido a vivir tan pronto al camarote del profesor de supervivencia. Poco después la pequeña se lo contó todo a Ulises diciéndole que pronto podría ser el novio de su hermana mayor. Ulises se quedó muy sorprendido pero aún más cuando la pequeña le confesó que no le gustaba Gamboa porque le daba miedo y sabía buena parte de sus secretos.

Dentro del barco todos quieren a Valeria, especialmente Burbuja, un fiel compañero y amigo inseparable de ella. Los dos se llevan muy bien, se divierten y juegan juntos. Lo único que parece entristecerles es el hecho de que la tripulación se separe cuando lleguen a tierra.

Sin embargo Gamboa no parece mostrar cierta simpatía por la pequeña. Mientras el profesor de supervivencia se recuperaba en la enfermería (había estado varios días a la deriva en el mar), Valeria bajó a verle. Tras una breve conversación con la niña, Gamboa le arrebató de las manos una muñeca con la intención de mostrársela después a su hermana Ainhoa y amenazarla. Gamboa pretendía acabar con la vida de Valeria, la de Ricardo y la de Ulises si Ainhoa seguía con la relación que mantenía con este último.

Durante todo el viaje se puso de manifiesto el hecho de que Ricardo conocía muy poco las costumbres de la pequeña ya que había estado mucho tiempo navegando en alta mar. Y es que el capitán tuvo que enfrentarse a situaciones que nunca había vivido como padre, entre ellas la de cortar un filete a su hija, afrontar el hecho de que se haya orinado en la cama, hacerla un regalo coincidiendo con la caída de su primer diente, etc. A pesar de todo, Ricardo supo solventar bastante bien su rol paterno, aunque algunas veces tuviese que contar con la ayuda de Julia o De la Cuadra.

Valeria también echa de menos a su difunta madre Marisa, ya que hace varias alusiones a ella e incluso asegura haberla escuchado a través de su radio de juguete.