Zona El Barco

Bitácora del Estrella Polar 3×10: Los vigilantes de la playa de la isla de los pies cortados


Una semana más, os traemos una nueva página del cuaderno de bitácora del Estrella Polar. Vamos, el particular análisis de Andrea (del blog Epic Us) sobre lo que ocurrió durante el último episodio de El barco.

Tres temporadas, treinta y siete episodios con sus treinta y siete crónicas (soy una campeona, pese a ser un poco irregular, no he fallado ni una) y, por fin puedo decirlo, aunque no me quedará como a Burbuja, pero bueno. TIERRAAAAA. Pues sí, el Estrella ha llegado a tierra con un episodio muy, muy molón, que incluso supera a la saga de Los chunguitos (los mejores episodios para mí gusto de la serie entera).

Tras una escena muy, muy lograda con la voz en off del Capi haciendo recapitulación de la peña del Estrella, los días y tal (nótese que cuando dice “gente enamorada” aparece Max y comparte una mirada con Ainhoa, OMG… MUERO), va a cubierta y, junto a Burbuja, descubren que en el horizonte se ve… TIERRA. Seh, lo pongo en mayúsculas todo el rato porque me parece más épico, no sé. Decir que las reacciones, carreras y alegría me han puesto el vello de punta, les ha quedado preciosísimo, sep.

Burbuja: “TIERRAAAA”

Momentazo épico donde los haya, ¡sí, señor!

Comienzo con mi querido Rodolfo, que nos ha traído los flashbacks de la semana y una escena estupendísima. La cuestión es que Rodolfo está preparando su mochila con lo típico sus cuchillos, sus pipas y tal, cuando Max Lenguadeplata le deja muy claro que no la va a necesitar, porque se va a quedar en el barco para vigilarle a Él porque Él no puede pisar la tierra. Rodolfo protesta, pero Max Lenguadeplata se pone chulo hasta el punto de que, primero, le recuerda que lo hace para que Ella siga con vida y luego se le lleva la mochila. Ahí, con un par, dejando claro quién es el boss. Sí, señor.

Después, El Capi le ofrece a Julia el puesto del Tito, ya que piensa dejarlo en tierra, pero no lo acepta porque cree que se distraerían. Entonces, El Capi se va a ver a Valeria, que está malita en la cama. Va a contarle un cuento, cuando Rodolfo le comunica que le necesitan en el puente de mandos, así que Valeria le pide a Gamboa que le cuente el cuento. Éste le dice que no, muy secamente, pero la niña pasa de todo y, muy mona ella, le dice que le da vergüenza y que, entonces, se lo contará ella, así que lo sienta en su cama y se pone a ello. Dios, me encanta, con la cara de malo que le pone Gamboa y ella tan contenta. Es muy genial.

Yo soy muy fan del dúo Gamboa-Valeria.

Si es que ver esta escena, con Gamboa entre tanto rosa y juguetes, es awesome.

Entonces Rodolfo se pone a recordar, justo cuando desapareció en el episodio de la niebla. Está en el submarino, siendo curado por El chunguito Gafapasta (¡hombre, cuánto tiempo!) que le chuta algo para que no le quede cicatriz, ¡qué considerado el muchacho! Rodolfo pide ver a su hija que, resulta, sobrevivió al atropello y lleva seis años en coma.

Cuando El Capi regresa a la habitación, ve a Valeria dormida en brazos de Rodolfo y no le hace ni pizca de gracia. Gamboa decide sincerarse y le cuenta que estuvo casado y que tuvo dos hijos y que por eso sabe lo que es ser un padre coraje. También le insinúa de forma velada que no se enfrente a él. Al marchase, vuelve a recordar: le cuenta cosas a su hija, bastante crecidita ya, y, cuando está a punto de marcharse tras pedirle que le diga que le oye, Evelyn le aprieta la mano. Me hace gracia que se llame Evelyn, por si no había suficientes paralelismos con El internado… Aunque, al menos, no es Eva.

Por la noche, El Capi descubre a Rodolfo en la cocina y decide ponerse en plan intercambio psíquico. ¿Cuál es su motivo para continuar? Que cree que es todo fachada y que no es tan malo… Eso pregúntaselo a Sol, Capi. Si es que… De puro bonachón eres tonto. Rodolfo estaba preparando una cataplasma para Valeria, pero también le deja muy claro que es un chungo del quince.

Se vuelve a marchar y, de nuevo, a recordar: El chunguito gafapasta dice que Evelyn tiene actividad cerebral, cuando aparece el padre de Estela. Tatatachán. Rodolfo se quiere quedar con su hija, pero el padre de Estela le deja muy claro que va a volver al Estrella porque hicieron un trato: cada uno cuidaba de la hija del otro. Rodolfo dice que no puede irse, pero el padre de Estela le da la manzana con la que tentó a Ramiro y le dice “tú verás”. Dios, que chungo es este hombre también.

Sin levantar la voz, el padre de Estela provoca que Rodolfo tenga esa cara, ¡Rodolfo! OMG.

Detrás, Víctor, el hermano gemelo de Salva, que está correteando por los bosques calendarios.

Ya en el presente, a la mañana siguiente, El Capi le pide que sea su segundo oficial porque es un superviviente y en ese mundo desolado la supervivencia es lo único que cuenta. Rodolfo acepta. Están dándose la mano, cuando reciben una comunicación distorsionada de Tonteo que no se entiende un pimiento: algo de un barco, que tienen que volver y que van a matarlos. Entonces un tiro. ¿Se habrá fusionado el episodio con el de Cuéntame y están en pleno 23 F?

Por otro lado, la fauna del Estrella Polar aumenta y, no, no es que hayan encontrado a otro alumno con pocos coeficientes y beca falsa por ahí perdido, sino que Burbuja ha encontrado un loro. Lo he dicho en tuiter y me reafirmo: me parece fatal la aparición de un loro pirata sin que Gamboa esté con su parche, tsk.

Más tarde, Burbuja le presenta al loro a Julia y resulta que lo ha llamado Pedro. Me gusta pensar que es en honor a Piti. La cuestión es que Pedro habla, dice “bienvenidos” en francés (y lo hace mejor que yo… cosa bastante deprimente), por lo que Julia deduce que la isla ya estaba habitada y, por tanto, no son los primeros en llegar.

Julia: Oh, mierda, hemos tenido que llegar a la isla de Perdidos… Con el miedo que da e l humo negro.

Burbuja empieza a hablarle al loro en francés y el animal acaba diciendo “bienvenus a l’étoile du nord”, vamos, bienvenidos al Estrella del Norte. Mis meses estudiando francés empiezan a dar sus frutos, chachi. Perdonad, vuelvo con la serie. Julia se pregunta, muy bien preguntando, que si el Estrella del Norte llegó a la isla, ¿por qué no hay rastro de ellos? Contra, qué inquietante.

Por la noche, Burbuja le da las buenas noches a Pierre (me hace gracia que le haya cambiado el nombre, jijiji), cuando éste le responde “buenas noches, Marimar“, así que, claro, Burbuja flipa. Empieza a hablarle de Marimar, a preguntarle dónde está y Julia lo descubre. Intenta calmarle, hacerle ver que, quizás, no era la misma Marimar, pero Burbuja está convencido de que es ella y que tiene que ir a buscarla para cumplir su promesa.

Al día siguiente, Rodolfo ve como Burbuja se dispone a ir a tierra a por Marimar y recuerda las palabras de Max. Por eso, lo hunde vilmente contándole que se enamoró de una chica muy guapa, pero que huyó de ella al descubrir que era sordomuda y que, claro, Marimar podría no soportar lo de la burbuja. Joder, Gamboa, qué cruel eres, macho. Por cierto, decir que no me fío un pijo de Marimar, pese a no haberla visto en acción. Pero, no sé, no me da buenas vibraciones.

Gamboa, en estos momentos te odio mucho, grrr ¬¬U

¿Cómo se puede ser tan cruel con alguien tan bonico? ¡Hombre ya! Grrrr ¬¬U

Y, para acabar, me he reservado la trama más amplia, la expedición a tierra. El Capi ha decidido que un selecto grupo capitaneado por El Tito vaya primero para examinar la tierra, organizar el campamento y tal. El Tito no está por la labor de abandonar a su marido, pero El Capi le convence diciéndole que va Salodriel, a la que vemos explicándole los entresijos de cocina a Palomares, Ramiro y Estela. No sé a vosotros, pero a mí me ha recordado a mi madre cuando se va de vacaciones y nos deja a mi hermana y a mí solas en casa, xD.

A todo esto, mientras preparan las mochilas, Piti anda haciendo una porra sobre cuál va a ser el primer casquete en tierra y va ganando Vilma/Cho. A ver, Piti, majo, apúntame Estela con quien sea. Y si ya se estaba rifando una colleja y Piti había comprado los boletos, se la acaba llevando cuando le tira los trastos a Ainhoa. Ainss, Vilma, veo que hoy tienes el día petardo, pues qué bien… Nótese la desesperación.

Piti: ¿A Estela? No va a poder ser. La hemos sacado de las posibilidades, para que la porra tenga su emoción y eso.

Ésta, por cierto, nota rara a Lerdieta y ésta le comenta que siempre se imaginó llegar con Tonteo y se le hace raro. Vilma no tiene mejor consuelo que decirle que a ella le pasa lo mismo con Piti. Claro que sí, el mismo ejemplo, total Ulises ha mentido sobre algo grave y Piti… Anda, pero si no ha hecho nada. Qué cosas.

Total, que tras un poco de chantaje emocional por parte del Capi que incluye a Valeria y el hijo nonato del Tito, éste accede a ir junto a los siguientes tripulantes: Salodriel, Max Lenguadeplata, Lerdieta, Piti, Vilma y Cho. Vale, a ver, no es que me vaya a quejar porque me mola el grupo, pero… ¿Qué lógica tiene llevar a una embarazada ya con tripa y a una persona que no entiende ni habla el mismo idioma que los otros? Pues eso.

Bueno, cuando van a bajar a tierra, Piti cree que debe hacerse algo más épico porque… ¡van a tocar TIERRA! Ainhoa le apoya, así que El Tito se ve obligado a ejercer de Colin Firth, vamos, a soltar un discursito. El Tito empieza a liarse hablando de mecheros, muy poético todo, si es que este hombre es un poeta. Todos le aplauden, se emocionan y bajan por fin a tierra, donde se vuelven a emocionar… Aunque alguien les observa, ¿quién será? ¿Jacob? ¿Nestor Carbonell dispuesto a venderles eyeliner?

Por cierto, curiosa imagen al llegar a tierra: todos los del Estrella apiñados, vestidos con colores claros, mientras que Max Lenguadeplata está apartado y de negro? ¿Casualidad? De hecho, Max no participa en los abrazos y juegos de los otros, sino que contempla el follaje con aire pensativo. Sigue así hasta cuando el Tito les da instrucciones de buscar un lugar para asentar el campamento, algo que no pasa desapercibido para Ainhoa. Max, entonces, descubre que hay unas piedras colocadas y nosotros vemos que escribe You’ll die, vamos, ¡vais a morir!

¿Veis? ¿Simbolismo? ¿Paranoia mía?

Seguramente sea eso último, pero bueno.

Más tarde, Ainhoa está poniendo trampas con latas para que, en caso de que alguien se acerque, les advertirán de que sucede. Max Lenguadeplata comenta que no sabía que era tan precavida, a lo que la chica responde que lo es hasta con los chicos rubios con perilla. Justo en ese momento, Estela les dice vía walkie que una chica quiere hablar con Ainhoa desde el hotel. Ésta acepta la llamada y entonces La carpetera tronista, como he decidido bautizarla, le dice que Ulises no quiere nada con ella (Ainhoa), que le ha olvidado y que es su novia (La carpetera tronista, digo) y que le deje en paz, ¡porque no es nada! También la amenaza con sacarle los ojos. Muy nice. Dios, qué tipa, ya la estoy visualizando llamando “zorra insípida” a Ainhoa, por un lado, y atando a Ulises a su cama por otro.

A todo esto, El Tito ha ido a abonar el suelo entre la flora (¿a qué soy fina?) cuando descubrimos que Piti está en las mismas, incluso quiere hacer una carrera… No comments… Lo que decía, poesía pura, sobre todo cuando se juntan. En semejante situación, a Piti no se le ocurre otra cosa que hablar de la porra chusquera, de chuscar, digo, y entonces le comenta que hay tema entre Ainhoa y Max. Entonces, claro, el Tito se nos pone en plan padre coraje y quiere echar a Max Lenguadeplata para que no le birle la novia a su hijo… Supongo que La carpetera tronista le arrancará los ojos también cuando se entere.

Como no puede echar a Max, le dice que irá de expedición con él y que no va a permitir que se interponga entre Los tórtolos. Mira, que oído lo oído parece peligroso el apoyar a Los tórtolos, ¿eh? Como Max no debe o no quiere abandonar el campamento, pisa otros cristales (ay, macho, qué daño sólo con verlo) y se deja la planta del pie hecha mierda, vamos.

Mientras tanto, Piti ve como la zodiac se larga y le grita a Cho, que está cerca, que la ate. Éste, con cara de pánico, se pone a andar hacia la zodiac. Pero, muchacho, ¿quién te has creído? ¿Percy Jackson? ¿Ariel? Como Cho no sale a la superficie, Piti se tira a salvarlo. Cuando lo está sacando del agua, Vilma los ve, así que corre rauda hacia ellos. Pero, tranquis todos, que Cho está bien. Lo malo es que, cuando Piti le cuenta lo sucedido, Vilma se china, pero se china cantidad y le echa la culpa de lo sucedido, llamándole anormal, por cierto, porque resulta que Cho no sabe nadar. Y, de paso, al pobre Piti le destroza la patata a base de bien e inmerecidamente.

Esto NO mola. Inmerecido por parte de él y de un niñato y rozando la crueldad por parte de ella.

Bien, ahora voy a hacer un inceso. Primero comentaré lo estúpido de la posición de Vilma: 1, es de cajón que si Piti sabe eso, no le dice nada y que no ha intentado matarlo ni mucho menos; 2, Cho es mayorcito como para pensar que, quizás, internarse en el mar sin saber nadar es chungo. Si antes me quejaba del comportamiento bipolar de Palomares, Vilma no se queda atrás. Un día está amorosa perdida con Piti, otro le acusa casi de ser Satanás, insultándolo sin miramientos.

En primer lugar, creo que Piti ha demostrado suficiente calidad humana, pese a sus tonterías, como para ganarse que no le insulten con tal saña. En segundo, el ultrajado fue él, ella le engañó con Palomares, aunque parezca que se le ha olvidado; ella fue tan cobarde que ni siquiera tuvo el valor de hablar con él y Piti jamás la ha tratado mal ni se ha enfadado ni nada. De hecho, cuando le pidió que ejerciera de padre, él lo hizo, cosa que no tenía por qué hacer, así que no entiendo su comportamiento y me parece de un niñato y de un egoísta supino. Y ahora, tras desahogarme (porque me tiene hasta las narices el tema), sigo.

Ainhoa es la encargada de curar a Max Lenguadeplata, cuyo engaño no funciona, pues ella se ha dado cuenta de lo que ocurre. Con cierta dureza (lógico) le pide una explicación y él responde que no puede irse porque tiene una misión: evitar que les maten. Al Tito le importa poco lo sucedido, ya que decide llevarse a Ainhoa, pero Salodriel lo impide, presentándose voluntaria. Ésta, de paso, aprovecha para decirle al Tito que les deje en paz porque lo de Ainhoa y Ulises está más que acabado y que, haciendo lo que hace, no les hace un favor a ninguno de los dos.

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Vamos, que muero de amor, ainss, qué miradas, cómo mola Ainhoa con Max.

De hecho estalla una tormenta y Max Lenguadeplata se refugia en una tienda, donde le está esperando Ainhoa, tirando a mosqueada, dispuesta a pedir explicaciones. Por cierto, mientras Vilma le enseña español a Cho y dos cositas de nada: qué guapa está Marina cuando sonríe y me encanta Cho, me parece súper bonico. De vuelta a la otra tienda, Max le cuenta a Ainhoa que el Proyecto Alejandría se ha corrompido y que todo empezó en el Estrella Sirrah donde hubo un motín, que fue aplacado por una contundencia extrema y que eso lo cambió todo. El proyecto pasó de ser un proyecto humanista para convertirse en una cacería.

También cuenta que no son los primeros, que otra goleta y que la isla se ha convertido en una ratonera. Ainhoa dice que es lo que queda del mundo, que por qué no pueden llegar a un trato y Max explica que no se puede, que de hecho lo intentaron los del barco ruso y la cosa no acabó bien.

A todo esto, a cuatro kilómetros de ahí, El Tito y Salodriel están en la tienda, hablando con El Capi para acordar detalles y tal. En ese momento decide llamar a Ainhoa, interrumpiendo la importantísima conversación, y le dice que le va a pesar más que sea su sobrina que la novia de su hijo. Vamos, que le da la bendición para que se líe con Max. ¡Yuju!

En cuanto la comunicación se corta, Ainhoa le vuelve a preguntar a Max por qué sabe lo que sabe y él admite que fue uno de ellos. Bua, por cierto, Ainhoa está pensando más en un episodio y se está comportando con más lógica que en lo que llevamos de serie. Empiezo a sospechar que Ulises le absorbía las neuronas, los coeficientes o algo porque, macho, qué cambio da el personaje cuando no tiene al tórtolo cerca. Esta Ainhoa sí que mola, sep. Y sigo pensando que funciona mucho mejor con Max que con Ulises.
En la tienda de al lado aparece Piti para regalarle a Cho unos manguitos que le ha hecho. ¡Hala, BricoPiti is back! ¿Existe algo que no pueda hacer? ¿Será la súper capacidad de manitas que tiene el motivo por el que esté en el Proyecto Alejandría? A Vilma no le convence mucho el invento, pero a Piti sí… ¿Soy la única a la que les parecen un matrimonio con un niño pequeño? Por cierto, una disculpa de Vilma no habría sobrado, ¿eh?

Piti: Hola, Bricomaníacos, hoy os enseñaré a hacer unos manguitos con bambú…

En esas, escuchan en ruido de latas, así que Ainhoa le grita a Piti, pero Vilma le dice que no ha sido él, así que cunde el pánico. Max “consuela” a Ainhoa diciéndole que si fueran los del Proyecto, ya estarían todos muertos. Contra, qué tacto. Tanto Cho como Piti están dispuestos a salir, pero Vilma les retiene. Por otro lado, Max si que acaba saliendo de la tienda. Cuando vuelve están todos reunidos en una tienda y les dice que ya no hay peligro. Piti cree que deben hacer ruido para espantar al animal, pero Vilma cree que podría ser una persona para asustarlos; Ainhoa y Max comparten una mirada preocupada y el chico acaba ofreciéndose a hacer guardia.

Al día siguiente brilla el sol, todo está tranquilo y Ainhoa despierta con Piti abrazado a ella, por lo que éste le dice que si le está metiendo mano y ella le dice que no se ha podido aguantar. Me gustan estos de amigos, por cierto ^^ Los dos observan tan contentos como Vilma enseña a nadar a Cho, que está usando los manguitos made by Piti, cuando Ainhoa repara en que no hay ni rastro de Max. Se pone a buscarlo, pero sólo encuentra su mochila pegajosa y deshecha, como si la hubieran mordido.

Cho halla unas huellas enormes, que deducen que las produjo lo que les atacó por la noche. Al llamar al Tito, despertándole, descubren que era una vaca enorme, pero sigue habiendo un problema: ¿dónde coño está Max? Entonces, pese haber salido bajo la lluvia y con un pie herido, va corriendo por el bosque, cortándose con espino cual príncipe Felipe en La bella durmiente y siguiendo el mapa del interior de Bobby. Entonces se encuentra con alguien, que le deja flipado no, lo siguiente, y que parece un hombre a juzgar por su hombro.

Eso ha sido todo por esta semana y, por cierto, era larguito el episodio, ¿eh? El próximo también pinta de lo más interesante, qué ganas de verlo.

Chuleta de motes

Como sé que para muchos es la primera vez que leéis estas crónicas y que el proceso mental que me lleva a crear un mote es retorcido, extraño y demás, he decidido adjuntar una chuleta para que sepáis cuáles son los motes de ciertos personajes y a qué vienen 😉

Ainhoa y Ulises: Los pongo juntos porque estos también son como los yogures, vienen en pack. Con sus idas y venidas amorosas, les he bautizado de varias maneras, Los tórtolos, Los amantes de Teruel (tonta ella y tonto él) y siguiendo ese proceso, pues al final se quedaron con Tonteo y Lerdieta.

Capitán Montero: Bueno, a Ricardo siempre le he llamado Capi porque le tengo mucho cariño y por lo evidente, of course.

Gamboa: A Gamboa siempre le he llamado Rodolfo Langostino. ¿Por qué? Bueno, básicamente porque soy tan tonta que cuando escuché “Gamboa” por primera vez me dije: ostras, si le quitas la “o” se queda en Gamba… Una gamba en un barco con acento… ¡Rodolfo Langostino! Que conste que le llamo así porque le tengo mucho cariño al personaje, pese a ser el malo maloso.

Julián De la Cuadra: Yo siento devoción por este hombre, en serio, me encanta y me gusta verlo en plan tío de Ainhoa y Valeria, así que de ahí saqué el mote.

Max: A Max le puse mote (Max Lenguadeplata) hace relativamente poco, tras darme cuenta de su asombrosa habilidad para inventarse cuentos chinos que encima los demás se creen (las manos de pianista de Ainhoa, lo de que trabajaba como pianista…) y recordé a la protagonista de La materia oscura y me pareció muy adecuado ponerle el apellido que se gana Lyra por contar la misma clase de historias.

Salomé: Si no habéis visto La comunidad del anillo, os diré que empieza con la voz de la elfa Galadriel diciendo “El mundo ha cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire”, así, como con mucho misticismo, epicidad y demás. Pues bien, hubo un episodio en que Salomé se puso en ese plan y desde entonces, y porque la mujer suele ser muy sabia, la llamo Salodriel.