Zona El Barco

Bitácora del 3×06: Lo imposible, un páter quinqui y calzoncillos del mercadillo


Y una semana más, os traemos la crónica del último episodio de El barco más surrealista, pues Andrea (del blog Epic Us) ha escrito una nueva página de la bitácora del Estrella Polar desde su particular y curioso punto de vista.

La tercera temporada de El barco continúa y para que no nos acostumbremos a eso de que la trama sea más seguida, nos han dado otro episodio del tipo La catástrofe de la semana. Efectivamente, ¡aún les quedan catástrofes guardadas en el cajón! Pero, bueno, también han ahondado en el pasado y ha tenido sus cosas fantabulosas, así que no me quejaré y voy con la crónica 🙂

Pues voy a comenzar con La catástrofe de la semana, que ha involucrado a casi todos los personajes. Amanece un nuevo día en el Estrella Polar y pasan varias cosas: Estela le quita la venda a Rodolfo (¿no podría hacerlo Julia o en su defecto EmoSol, que es ATS? Que poco quieren a Rodolfo, macho), Tonteo ha amanecido con un mensaje de A, lo que hace que me pregunte si es una pretty little liar. Mmm, interesante si tenemos en cuenta el pasado de Lerdieta besando profesorAs.

Esta captura no tiene la intención de captar público carpetero, aunque si lo hace, no me quejaré ;P

 Es para demostrar el poderío de A más allá de los SMS ilimitados y demás.

Pero, bueno, lo más destacable es que, durante el desayuno, el Capi y Julia les cuentan a Lerdieta y Valeria lo de su matrimonio y gracias a un berrido de esta última se enteran todos, así que celebración general… que se ve un poco interrumpida por la aparición de Rodolfo El pirata.

Y, bueno, también por Max que aparece en el Estrella para decir que hay un asesino en el barco: el que se cargó a los hoteleros chungos. Ante la acusación, El Tito se cabrea, el Capi pide pruebas y Pirata Rodolfo, el muy cínico, dice que a lo mejor fue un accidente. El Capi, conciliador donde los haya, dice que hay que colaborar. Max le toma la palabra: en cuanto los suyos suban al barco, les dirá donde están las coordenadas. El problema es que en el Estrella sólo hay lugar para cuarenta personas (¿A Cho lo contamos como animal de compañía? Pregunto, ¿eh?) y llevar a más es arriesgado, así que harán dos viajes. Max decide que irán la mitad de sus hombres y la mitad del Estrella, mientras las otras dos mitades se quedan en el edificio.

A todo esto, los tórtolos están en plan romanticones, aunque han cambiado el plantar petunias por afeitarse. Lerdieta cree en el para siempre, en las bodas y tal, pero Tonteo no está muy convencido del para siempre, las promesas y demás. Lerdieta está usando sus armas de mujer para convencerle, cuando aparece Estela pidiendo ayuda: ha oído algo en el ascensor y cree que es alguien que está en peligro, aunque según Tonteo eso no puede ser, así que se quedan con la opción de un animal.

Lerdieta: ¿Qué es eso que suena?

Estela: Suena como una mujer llorando…

 

Dori (en balleno): Hooooolaaaaa, balleniiiiiitaaaaaaaa.

Mientras tanto, en el Estrella, el Capi se siente culpable por dejar a la mitad de la tripulación en el edificio, pero Julia lo consuela: primero diciendo que el edificio es estable y luego besándole, lo que provoca dos cosas: que el Tito se ponga en plan “jejeje, parejita” y que Julia se meta en el jardín de contar los novios que ha tenido. La muchacha tiene suerte, pues antes de meter más la pata, los Cazafantasmas la llaman para que examine el ruido. Para la doctora los ruidos son sólo aire, así que Tonteo intenta echarlas para hablar con Lerdieta, pero ésta dice que Tonteo y ella no son de casarse, sino de tener una relación abierta.

Así que Tonteo acaba en un jardín porque Estela y Julia empiezan a darle por todos los lado. En ese momento, el armario de abre solo y empiezan a caer bolas de naftalina, a lo Tragabolas, de hecho me imaginaba un hipopótamo gigante por ahí… Sí, tanto anuncio de juguete se mete en mi cerebro. Soy muy impresionable, ¿qué pasa? xD. Tonteo, por cierto, deduce que el edificio se está inclinando.

Por su parte, el Capi está intentando hacer la lista, pero no deja de pensar en la boda. Se lo comenta a su marido, que, como siempre, es todo comprensión y apoyo… Vamos, que le dice que en la noche de bodas no va a dar la talla porque Julia era un poco casquivana y tiene práctica. El Tito y sus particulares puntos de vista de las cosas, dios. El Capi defiende su honor de macho ibérico diciendo que ha estado casado y tiene dos hijas, pero el Tito argumenta que cada mujer es un mundo y que si sabe qué le va a la doctora. Como va a ser que no, decide que lo mejor es ir a preguntar a las fuentes.

Bienvenidos al Diario de Julián, donde todos tus problemas se solucionarán… O se liarán más.

¿Y quién es el garganta profunda del Tito? Pues su hijo, claro. Aprovecha que éste les informa de que, pese a la inclinación, todo está bien, para pedirle que ayude al Capi. Éste intenta escaquearse, pero el cizañero del Tito insiste tanto que Tonteo le echa una mano… justo cuando aparece Lerdieta y se despiporra ante las explicaciones de uno y los entendimientos de otro. Además, para rematar le toma el pelo a su padre, metiéndose con sus calzoncillos, así, blanquitos, como del mercadillo, xD.

Después, Lerdieta vuelve al edificio y ve a Max tocar el piano, así que, tras mirarle amorosamente (me gusta pensar que a Max, no al piano), se reúne con él y le agradece el que les salvara la vida y le pide perdón por el golpe. Entonces vuelve a preguntarle por qué sabe que toca el piano y Max se marca una deducción que ni Sherlock Holmes (que si parece una niña bien de ciudad y tiene los dedos ágiles)… Ya, ya, ya, que diría El mentiroso, majo, que eres del Proyecto Alejandría, que te he visto el tatuaje.

Lerdieta acepta pulpo como animal de compañía y le dice que lleva tocando todos los días desde los once años y que no había pensado volver a verlo. Total, que se ponen a tocar a cuatro manos y yo muero de amor durante toda la escena. Ha sido muy mona y Max me gusta mucho :3

Yo quiero que haya tema, ¡que se líen, que se líen!

En esas aparece Tonteo, pero antes de que pueda ponerse celoso cual perro, el edificio se inclina aún más; de hecho, han aparecido grietas en la pared. Tonteo no lo entiende (no es que me sorprenda) y Max cree que se debe a dos fuerzas encontradas y le explica a Lerdieta que es ingeniero. Tonteo se pone celoso y también desdeñoso con la teoría y Max encima le toca las narices diciendo que una de las dos fuerzas puede ser la del amor de los tórtolos, xD. Yo me parto, en serio, jaja.

Ajenos a todo esto, el Tito lleva al Capi a la lavandería a investigar la ropa interior de Julia y se pone a dar clases de lo que lleva cada uno. Por cierto, el Tito se auto-denomina “single”… Estos cada día se parecen más a La que se avecina, ya sólo me falta ver a Ulises buscando al amante cabrón o algo así, xD. Bueno, en esas están cuando aparece Salodriel, que les echa una bronca acompañada de varias indirectas a Julián. Por eso, el Capi está dispuesto a contarle toda la verdad a Julia, pero ésta está ocupada hablando con Tonteo sobre la grieta y sobre que creen que han sufrido un terremoto, de ahí que ellos no lo hayan notado.

El Capi, entonces, decide que va a salvar a todos, mientras en el hotel Max manda a los yayos a la azotea. Y digo yo, ¿qué pasa con los demás? ¿Son inmunes a los cascotes y esas cosas? En el Estrella, el Tito le dice al Capi que no pueden traerlos a todos, pero el Capi dice que él no puede decidir quién vive y quién muere, así que va a ir a por todos… Y entonces todos se quedan con cara de acojonados y es que se está aproximando un tsunami, así que el Capi decide que usarán el hotel como parapeto porque éste aguantará la embestida. Escribir eso, mientras pienso en la tía esa que cantaba lo de “soy un tsunami” es muy traumatizante, por cierto. Brrrr.

El Tito reúne a toda la tripulación en el comedor y les tranquila, a su estilo, que incluye unas cuantas perlas del tipo “no quiero ni sustos ni llantinas, que no es la final de Gran Hermano“, xDD. Me pregunto por qué dirá lo del susto, ¿por enfrentarse a la Milá? xD. En la sala de mandos, al mismo tiempo, el Capi le dice a Julia que teme no estar a la altura y no saber darle una noche de bodas memorable, pero que la quiere para todas las noches de su vida. Ohhh, Capi. Julia piensa lo mismo que yo y le planta un beso todo mono :3

Awwww, qué cute es el Capi :3

 

¡Moríos de amor!

En esas, los tórtolos tienen una escena tórtola en la cual Tonteo le hace prometer a Lerdieta que no estará con nadie Max. Bua, me acabo de lucir con ese chistaco. Max, por cierto, mira la escena con una sonrisa que, y no os negaré que puede ser una paranoia mía, me parece que dice “muajaja, pringado, disfruta que te queda poco, que esta va a ser para mí”. Seh, cualquier día de estos me llaman para interpretar el lenguaje corporal en un programa del corazón o algo así, xD.

Seh, he deducido todo eso de esta sonrisa.

Que tiemble Patrick Jane, que para mentalista yo, xDD.

Al final, el tsunami pasa y todo está bien, el sol brilla y los pajaritos cantan y el edificio aguantará lo que le echen, según Julia. En esas, llega Max pidiendo la lista para flipamiento general de la tripulación. El Capi le entrega una hoja en blanco porque es el responsable de llevar a todos a salvo y no puede negarle a ninguno estar a bordo, así que peinarán el océano como antes. Max señala que así no encontrarán la tierra y no se le ocurre nada mejor que escribir las coordenadas en un papel y dice que se las dará a cambio de que Ainhoa se quede en el edificio y él tome su lugar.

Por cierto, Max tiene suerte de que los del Estrella sean cortos de narices, porque es como para dejarle KO y quitarle las coordenadas. Y, de paso, ya digo: ¿no podrían dejar a Ulises atrás y así tenemos tema entre Max y Ainhoa? Por fa, por fa.

A todo esto, con la boda del Capi y Julia, Palomares pide que alguien le ayude con la ceremonia, ejerciendo de monaguillo, pero ninguno quiere. Al final, Ramiro acepta, pero le pide que antes le confiese porque ha hecho una cosa muy mala: ha matado. Ante tamaña confesión, Palomares se queda flipado no, lo siguiente.

Pese a todo, le pide a Ramiro se le cuente todo y éste le explica que él fabricó la bomba que estalló en el barco ruso y que lo hizo a sabiendas de lo que iba a suceder y que en tierra no era así. Entonces, Palomares recuerda… y… y… ¡Hostia puta! Que Palomares era un posible protagonista de Gandía Shore… P-pero… ¿Esto que es? Encima, aparece Camilo que es el padre de Palomares… Espera, espera, ¿Camilo el padre de Palomares? ¿Lo sabía cuándo éste salió en El internado? Me parece todo muy fuerte, ¿eh?

Esto es demasiado para mí, no puede ser bueno ni para el espacio-tiempo, ni para mi cerebro, xD.

Bueno, Camilo le dice a Palomares que vaya a casa, que no quiere montar ninguna escena y que su madre ha pasado una noche terrible creyendo que le había pasado algo. Palo-quinqui le suelta que le deje en paz y que si su madre está rayada, que le diga que está muerto, por lo que Camilo le dice que es el demonio. Hombre, a ver, gilipollas era un rato el niño, pero tanto como el demonio… Encima, que tú digas eso, Camilo, habiendo conocido a especímenes como Hugo o Noiret

De vuelta en el presente, Ramiro le cuenta a Palomares todo sobre Gamboa, el miedo que había pasado y que, cuando descubrió que era un elegido, se le fue la pinza y le dejó tuerto. Y entonces Rodolfo le debió de decir “o la bomba o la vida”, de ahí que lo hiciera. Palomares vuelve a recordar: en esta ocasión que ha oído a alguien ahogarse, no como sus amigos, aunque se nos descamisa y va a en busca del ahogado.

Al dejar de recordar se marcha y cuando Ramiro le sigue, pidiéndole una penitencia, Palomares le dice que sólo quiere aligerar la carga. Más tarde, Ramiro intenta hablar de nuevo con Palomares, pero éste le pide tiempo y recuerda como salvó a un niño de morir ahogado y como éste le preguntó si era un ángel. No es hasta que están en el comedor por el tema tsunami, que le explica que no le ha puesto penitencia porque Dios le salvará algún día.

Y entonces recuerda estar en la playa con el niño que le salvó y ya con sus gafitas y sus pelo normal. Bueno, Palomares le dice al niño que gracias a él cree en los milagros. O sea, a ver que me pispe del tema: para Palomares Mitch Bucanan es un milagro, pero Frankestein no… Ajá… Sí, vale… Yo he de decir que esta trama me ha decepcionado un poco. Vale, seguramente es porque soy una peliculera y ya me estaba imaginado que a Camilo le daría un chungo y moriría y Palomares se sentía culpable. Por cierto, digo yo, ¿Pedro Civera ha salido sólo esa mini-escena o es que volverá más adelante porque el padre de Palomares es parte del Proyecto Alejandría? No sé, se me hace raro que un actor conocido salga tan poco.

Y ya para acabar, como siempre, me dejo mi trama favorita. En este caso ha sido la protagonizada por Burbuja. Y es que la noticia de la boda le ha tocado. Primero le pregunta a Lerdieta que por qué se casan y que si ella se va a casar con Tonteo. Entonces dice que él no se va a casar, ni tener novia, por la burbuja… y a mí me rompe la patata T0T Pobrecito. Por suerte, Lerdieta es normal cuando Tonteo no está cerca y le dice que las chicas no se fijan en la burbuja, sólo en si es bueno y que él es muy, pero que muy bueno. Ainss, qué bonica ella. Seriously, esta chica funciona mucho mejor con cualquiera que con Tonteo.

Primero Vilma, ahora Ainhoa, Burbuja se está poniendo las botas últimamente ;P

 Lo raro es que Estela no se le haya tirado a los brazos todavía…

La cuestión es que, ante el tema novia, Burbuja se ha acordado de Marimar, así que se pone a mirar la caja con sus cosas que tiene Salodriel… Y Rodolfo Pirata le pilla. Tsk, cachis, ya es mala suerte. Éste, al verle con un móvil, se da cuenta de que el teléfono, pese a la pantalla rota, funciona y le dice que saber cómo hacer para ver lo que hay ahí guardado.

Lo que hace es conectar el móvil a una pantalla y así Burbuja puede rebuscar: no tenía ningún número guardado en la agenda (según Rodolfo porque era tan inteligente que los recordaba… Macho, que yo apenas recuerdo el mío, que tonta me siento ahora mismo), pero sí varias fotos: una de Valeria, otra de un perro, un cochazo, un escotazo (según Burbuja era un cochino, xDD) y una foto de Leticia Dolera, ay, no, de Marimar. A mí esto de que cambien las actrices como que no, ¿eh?

Burbuja: Hala, era fan de Leticia Dolera…
Gamboa: No, tonto, que es Marimar.
Burbuja: ¿Pero Marimar no era rubia?
Gamboa: Calla, leñe, que los espectadores no tienen memoria y no se acuerdan.

Además, encuentran un vídeo de Roberto. En éste, Roberto se dirige a Marimar: le pide perdón, le dice que la quiere y que vea el vídeo entero porque es importante. Y, vamos, a Rodolfo le ponen por primera vez el final de Perdidos y no se interesa tanto. En el vídeo, Roberto cuenta que trabajó en el acelerador de partículas y Burbuja lo para porque sabe que eso destruyó el mundo y no quiere tener nada que ver. Rodolfo le dice que le conoció ahí y que era feliz hasta que algo se torció.

Le dan al play de nuevo y Roberto cuenta que descubrieron cómo generar materia, lo que es un gran avance y podrían hasta curar el cáncer (ya sabemos cómo curaron al Tito), pero que las consecuencias pueden ser fatales. De ahí que ideara el Proyecto Alejandría.

Es entonces cuando el edificio empieza a agitarse y Burbuja dice de salir cagando virutas de ahí, pero Rodolfo cree que si el edificio ha aguantado hasta entonces, lo seguirá haciendo. Claro, hijo, y también las gomas se estiran hasta que se rompen, no te fastidia ¬¬U

También incita a Burbuja a seguir viendo el vídeo y éste comenta que hay algo que no entiende: si era tan listo, ¿por qué no dijo nada si vio que el acelerador iba a provocar un cataclismo? Rodolfo explica que sí que dio aviso a sus superiores y a los superiores de sus superiores y que incluso intentó hacerlo con los más superiores. Entonces dice que los dos eran amigos hasta que Roberto hizo algo y que por eso tuvieron que separarse y que por eso dejó a Marimar. ¡Ja, lo sabía! Sabía que era por eso, tiririti… Vale, vale, sigo con la crónica.

Burbuja sigue viendo el vídeo y Roberto explica que ha robado una pieza del acelerador y que no cree que se atrevan a usarlo entonces. En caso de que usen el acelerador sin esa pieza, habría un cataclismo seguro y que va a chantajear a los Mega Súper Superiores (lo pongo así para distinguirlos de todos los superiores) para evitar que eso suceda; si eso sucede… Justo en ese momento se va la luz y yo aprovecho para repetir: ¡lo sabía! Sabía que Roberto no era tan malo como parecía, tiririririri.

Además, Rodolfo se ha dado cuenta de que se han quedado encerrados en la habitación y, por si no era poco, el tsunami se aproxima. Por eso, decide que tienen que atarse. Está en eso, cuando la luz vuelve y el vídeo empieza de nuevo. Burbuja lo rebobina para ver lo que queda: Roberto dice que si está viendo eso, es que han encendido el acelerador de partículas y que él sabe cómo encontrarla, pues sabe dónde está la tierra. Burbuja se alegra al saber que Marimar está viva, pero lo malo es que no recuerda dónde está la tierra… Ay, hijo, ¿no te acuerdas de Calenda donde Marimar trabaja de guardia civil?

No iba a olvidarme de la captura semana de Roberto, el cual cada día me gusta más :3

Rodolfo le dice que tiene que recordar y se pone a tirar de una cortina y le cae algo en la cabeza. Ahh, eso va a ser el karma, amigo ;P Burbuja, que al parecer tiene habilidades de ninja, se suelta y salva a Rodolfo, mientras vemos el flashback de como ahogaron a Roberto y el responsable era… Tachán, tachán… ¡Rodolfo Langostino! Uy, que capullo, so asqueroso, esto no te lo perdono, Rodolfo, esto no, para que luego vaya de amiguito por la vida, grr ¬¬U

Eso ha sido todo por esta semana. En la próxima habrá que ir con nuestras mejores galas, que nos vamos de boda y, lo que ya es casi tan raro como ver a un unicornio, aparece Vilma y tendrá trama con Piti (prefiero ignorar que también con Cho, xD). Hombre, ¿cuántos episodios llevaban postergando el juntarlos desde la ruptura? Y también parece que descubriremos cosas sobre Max, algo que me mola mucho porque el tío me encanta *0*

Chuleta de motes

Como sé que para muchos es la primera vez que leéis estas crónicas y que el proceso mental que me lleva a crear un mote es retorcido, extraño y demás, he decidido adjuntar una chuleta para que sepáis cuáles son los motes de ciertos personajes y a qué vienen 😉

Ainhoa y Ulises: Los pongo juntos porque estos también son como los yogures, vienen en pack. Con sus idas y venidas amorosas, les he bautizado de varias maneras, Los tórtolos, Los amantes de Teruel (tonta ella y tonto él) y siguiendo ese proceso, pues al final se quedaron con Tonteo y Lerdieta.

Capitán Montero: Bueno, a Ricardo siempre le he llamado Capi porque le tengo mucho cariño y por lo evidente, of course.

Gamboa: A Gamboa siempre le he llamado Rodolfo Langostino. ¿Por qué? Bueno, básicamente porque soy tan tonta que cuando escuché “Gamboa” por primera vez me dije: ostras, si le quitas la “o” se queda en Gamba… Una gamba en un barco con acento… ¡Rodolfo Langostino! Que conste que le llamo así porque le tengo mucho cariño al personaje, pese a ser el malo maloso.

Julián De la Cuadra: Yo siento devoción por este hombre, en serio, me encanta y me gusta verlo en plan tío de Ainhoa y Valeria, así que de ahí saqué

Salomé: Si no habéis visto La comunidad del anillo, os diré que empieza con la voz de la elfa Galadriel diciendo “El mundo ha cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire”, así, como con mucho misticismo, epicidad y demás. Pues bien, hubo un episodio en que Salomé se puso en ese plan y desde entonces, y porque la mujer suele ser muy sabia, la llamo Salodriel.

Sol: A Sol le puse de mote EmoSol durante el segundo episodio, en el cual demostró ser la alegría de la huerta y tuvo un momento emo brutal cuando Piti le preguntó cuál era su mejor momento en el Estrella Polar y ella comentó que sólo había sufrido.

Leonor y compañía: Como Leonor y sus secuaces eran, ante todo, unos chungos del quince, les apodé Los chunguitos en plan grupo de criminales malvados, algo así como Los golfos apandadores del Estrella Polar. Luego, Leonor era La chunguita, que para eso era la líder del grupo y la más chunga de todos. Seh, a veces tengo una imaginación…