Zona El Barco

Bitácora del Estrella Polar 3×01: Con patines, aceites y a lo loco


Andrea (del blog Epic Us) es la encargada de escribir el cuaderno de bitácora del Estrella Polar… A su particular manera y con su particular sentido del humor.

La de tiempo que no escribía esto y es que desde Navidad no se había emitido El barco, pero ha vuelto con su tercera temporada. Bueno, en realidad, estamos viendo los últimos episodios de la segunda temporada, lo que explica que, aunque entretenido y muy divertido, haya sido más un episodio de transición que otra cosa. Eso sí, me ha encantado y se me ha hecho cortísimo.

Pues, hala, vamos con el análisis trama por trama. Y, por cierto, si no entendéis a qué vienen algunos motes o simplemente os perdéis un poco, hay una bonita chuleta al final de la crónica ^^

En primer lugar, dado que ha sido la trama más breve, voy a comenzar con Estela y Gamboa. Bueno, a ver, Rodolfo Langostino se nos hace el simpaticón y le pregunta a las chicas qué número de pie tienen. Como el 39, 38 y 37 no sirve, le pregunta a Estela que tiene el 36, así que le regala unos patines.

A todo esto, Salodriel ha sentido en la tierra y olido en el aire que algo no iba bien y, en cuanto ha podido, le ha dejado clarito a Rodolfo que sabe que no ha sido casualidad y que a todos efectos es la madre de Estela, por lo que debe rendirle cuentas a ella. Por eso, Rodolfo se presenta ante Salodriel para pedirle formalmente una cita a Estela.

Salodriel: Este planea algo, que lo siento en la tierra y el agua… ¿Y de dónde coño ha sacado los patines?

Pues supongo que habrá una tienda junto a la fábrica de Coca-cola y el SPA donde están las desaparecidas, Salo.

Mientras prepara a Estela, Salodriel nota que esta muy seria y ésta le explica que ya sabe lo que quieren los chicos de ella y que, en cuanto lo obtienen, se marchan. Filosofan mucho sobre el amor y, al final, Salodriel le da un walkie para que se lo lleve y, si Rodolfo no se comporta, acude rauda en su ayuda. Ay, Salodriel, recurriendo a walkies, ¿y el espejo que usaste con Frodo qué, eh?

La cita llega y Estela descubre que Rodolfo le ha marcado el camino con conchas. A mí particularmente me ha defraudado que no fueran langostinos y, eh, los langostinos pueden ser románticos. Los que hayan visto Bones me entenderán 😉

Durante la cena Rodolfo se muestra encantador (y yo no me lo creo), incluso cursi de narices, pero entonces Estela le dice que todos se piensan que es tonta (admitamos que no has hecho mucho por demostrar lo contrario), incluido él, y que sabe que la cita es una farsa. Rodolfo va a negarle que no sigue enamorado de Lerdieta, pero ella le corta y le dice que le da igual ser el segundo plato, que podría estar con alguien que no le quiere, pero que quiere saber por qué. ¿Alguien podría pegarle, por favor? Madre mía, que falta de amor propio tiene esta mujer, en serio.

“Me da igual ser un segundo plato, que te aproveches de mí, pero quiero saber por qué”

Really? Dios, que guantazo tiene esta chica.

Rodolfo le dice que para decírselo, tiene que estar seguro de poder confiar en ella, así que Estela saca el walkie y lo apaga. Cuando la cita termina, Estela se reencuentra con Salodriel que le dice que debe tener más amor propio, pero Estela se pone a la defensiva y le dice que prefiere cuidarse sola… Claro, lo haces tan bien, sí, sí, ahí, ofreciéndote al malo de turno a sabiendas de que eres el segundo plato. Cuidas perfectamente de ti, Estela, sep.

No obstante, Salodriel se pasa la petición por el arco del triunfo y en cuanto ve a Rodolfo se pone en Taylor Swift mode on y le deja las cosas muy claras: no se fía de él, no le gusta y que, aunque ella no le dé miedo, puede rebozar las croquetas con harina o con matarratas. Contra, que chunga se nos ha puesto Salodriel de repente. Es que ni cuando Rodolfo estaba con Ainhoa o casi mata al Capi, ¿eh?

Soy TAN fan de este momento y de la cara que se le queda a Rodolfo.

Y si lo piensas bien, es estúpido cabrear a quien te hace la comida: te envenena, le echa escupitajos, te pone ese plato que odias…

Entonces, vemos un flashback de la cita, donde Rodolfo le explica a Estela que es especial y que cada uno está por un motivo. En el caso de Estela es por su padre, al que Rodolfo conoció hacía unos años en Ginebra y, supuestamente, éste le pidió que la cuidase. Yo es que de este hombre no me fío un pelo, ya le hizo algo así a Ramiro y mira como acabaron. Eso sí, no me sorprende que Estela esté enchufada porque, vamos, dudo mucho, muchísimo que sea por su capacidad intelectual ;P

Por otro lado, hoy nos han junto al Capi con Burbuja creo que por primera vez y ha sido bastante guay porque ellos molan mucho. El episodio ha comenzado con el Capi hablando con su marido, mientras ve algo moverse. Por eso, agarra una linterna dispuesto a atizar al “algo” cuando descubre que es Burbuja y, por suerte, se detiene a tiempo. Burbuja, que a todo esto parece ir haciendo cosplay de Mundungus Fletcher, le cuenta que tiene un secreto peligroso y que algunos incluso querían matarlo.

Como el Capi le dice que le tiene que contar su secreto, Burbuja le enseña que Manolito ha vuelto. Oh, Manolito, cuanto tiempo sin verte. Y que gusto ver que llevas mejor trayectora que la Señora Chippie… Un minuto de silencio por ella. Burbuja explica que ha estado cuidando de Manolito y que ha estado registrando los vuelos. Resulta que el pato regresa siempre a un mismo lugar que no se mueve, por lo que deducen que es tierra. Esto sería más emocionante sin las promos destripa-cosas de Antena 3, pero, oye, que yo me meto en el papel y me emociono: halaaa, yuju.

Burbuja, controlador aéreo de Manolitoair.

El Capi, ante la magnitud del descubrimiento, le pregunta a Burbuja que por qué no se lo dijo antes y él le responde que porque antes pusieron bombas y que Julia le ha pedido en otras ocasiones que se calle. El Capi, entonces, decide felicitarle y, de paso, le dice que guarde el secreto, que soltarán a Manolito y que se acercarán a Manolito‘s house. Los dos van a cubierta, donde sueltan a Manolito tras que el Capi, por petición de Burbuja, lo denomine pasajero de honor. Y, oye, que les ha quedado todo chachi la escena.

Estando en cubierta, Burbuja hace unos cálculos que ni Sapietín, por lo que el Capi se queda boquiabierto. Entonces le pide que se concentre y que intente recordar cuando le secuestraron, por si sabe dónde les llevaron.

Burbuja no recuerda nada y el Capi le pregunta que si sabe por qué cree que es el más listo del barco. Burbuja prueba diciendo que si es porque es observador, pero el Capi le dice que no, que es por su cociente. Burbuja le quita importancia, diciendo que eso era antes del accidente, pero el Capi opina que sigue siendo igual de inteligente y le recuerda todas las veces en las que les salvó para animarle a deducir qué paso durante el secuestro. Está muy socrático el Capi hoy, ¿no?

Burbuja recuerda lo que descubrieron: se oían cantos gregorianos, eran una grabación, las paredes eran de hormigón, se escuchaba una turbina, pero no era un barco, que querían que resolviera un problema de termodinámica avanzada… Con la ayuda del CapiSócrates acaba deduciendo que era un submarino nuclear. Ahí es nada. ¡Claro, contra, de ahí el blanco nuclear de la ropa! Seh, tiradme tomates, me lo merezco por la mierda de chiste.

Capi, que es un submarino, no un avión o Superman, hay que mirar hacia abajo, hombre.

Más tarde, Burbuja le cuenta al Capi que el sónar no detecta al submarino y que si fuera un submarino nuclear se explicarían muchas cosas: los astronautas, como Los chunguitos se esfumaron, lo del barco ruso… Entonces El Capi se acuerda de Lerdieta y se china un poco, por lo que empieza a gritarle a Burbuja, preguntándole por qué no le contó nada. Eh, eh, Capi, con Burbuja menos, ¿eh? A Burbuja no se le grita, hombre ya.

El Capi, que me ignora, sigue a lo suyo: le pone una raíz cuadrada que a mí me haría llorar y Burbuja la resuelve. Por eso, le pregunta que cómo es posible que pueda hacerlo pero no recuerde nada o que pueda resolver un problema de termodinámica, pero no recordar que estuvo en su confirmación. ¡Hostia puta! Espera, entonces, ¿el Capi y el Tito (para mí son como los yogures de sabores, van en pack) saben que Roberto es hermano de Salodriel? Burbuja le grita que fue por el accidente, que no se acuerda de nada y que no le mentiría nunca jamás porque es el capitán y siempre es bueno con él y le quiere y le dice que no es tonto. Hala, hala, siéntete culpable, Capi, por chillar al pobre Burbuja ¬¬U

El Capi le pregunta, antes de que Burbuja se vaya, que dónde podría estar el submarino y él responde que podría estar debajo de ellos y no se darían cuenta. Al día siguiente, el Capi en la sala de mandos intenta contactar con su hija, pero no lo consigue. Luego, en cubierta, ve a Burbuja, que está ofendido, y le pide perdón por gritarle. Burbuja le pregunta que cómo era antes del accidente y el Capi le dice que diferente, ni mejor ni peor, aunque lo prefiere ahora.

Burbuja pregunta si antes no le querían, pero el hombre se queda en silencio, así que Burbuja cree que estuvo tanto tiempo debajo del agua porque salvaron a los demás antes que a él y que igual la burbuja vino para protegerle de como era antes. Entonces vemos un flashback (en serio, qué grande es Iván Massagué, cómo le cambia la cara) donde Roberto se reúne con alguien a quien conoce y que le intenta ahogar en ¿un pilón? Mi apuesta, por cierto, es que el encapuchado es Ulises.

Ostras, hacía un montón que no veíamos a Roberto.

Jo, en serio, cómo se distingue a Roberto de Burbuja, qué grande es este hombre, leches.

Al final, Manolito llega a su casa, así que han encontrado tierra y El Capi se pone a mirar al horizonte, aunque en realidad es un croma que competiría con uno de Revenge.

Y ya sabéis que me gusta dejarme para el final lo mejor y en este caso ha sido la trama del Tito, que ha sido fantabulosa y maravillosa. La cuestión es que tras su ruptura con Salodriel, el pobre Tito está muy, muy triste y va a visitar a Salodriel para normalizar las cosas y, de paso, se va del camarote, dejándole prácticamente todo a Salodriel. Cuando ella le pregunta a dónde se va, el Tito le explica que se va con los chavales porque éstos se lo han pedido. Uy, que mentirosillo.

Vale, a ver, yo aquí hago un inciso. Quizás estoy amnésica, ¿eh? Pero que yo recuerde, al principio Salodriel tenía su camarote propio y el Tito el suyo. ¿Qué ha pasado con el camarote de Salodriel? ¿Se lo ha tragado el agujero negro junto a Julia, Valeria y Vilma? Que, por cierto, porque las han mencionado, que si no habría pensado que se las había tragado una grieta temporal como las de la habitación de Amy Pond.

Tras que Salodriel le devuelva el anillo y acuerden tirarlo al mar, que fue de donde vino, va al camarote de los chicos que, al verle llegar con petate incluido, alucinan. Y lo hacen todavía más cuando el Tito saca a relucir su encanto interior y los pone finos, finos, filipinos, que diría La Yoli. A Ramiro, encima, le llama “mamarracho” y “perroflauta” por ir descamisado, lo que manda narices dado que ese es el estado natural de su churumbel. También les llama Hermanos Dalton, de lo cual yo soy muy fan porque me parece muy friki.

Yo sé que esto que os voy a pedir es difícil, pero fijaos en la carita de Palomares, es brutal, xD.

Y, por si el Tito no tenía suficiente con el desorden del camarote, pasa Estela toda emocionada con sus patines, así que se termina de chinar de lo lindo y les pide que se reúnan en el comedor, bajo la atónita mirada de los Dalton y del Capi que, aunque flipa un poco, se muestra leal a su marido.

Resulta que el Tito, todo afectado por el desengaño amoroso, ha decidido que ha llegado el momento de versionar La chaqueta metálica. Está ahí dando el típico discurso de “sois unos vagos, bla, bla, vais a aprender de todo, bla, bla”, cuando Palomares le dice que se está pasando. Tito Hartman apunta que, hombre, que esa semana es cura, pero a ver si a la siguiente le da por seguir a otra chica. Vale, dos cosas: 1) esto es cachondeo, ¿no? O sea, es culpa vuestra, señores guionistas, y encima os pitorreáis; 2) uh, la carica de cabreo de Piti… Vamos, que éste también tiene la patata rota, pero no le da por putear al personal como al Tito Hartman.

Piti está cabreado, ¿eh?

Si es que más que un asno, parece un miura en la foto.

Tito Hartman, en su esplendor, les dice que eso parece una granja y le pide a Piti que rebuzne para que tengan un asno y a Palomares que cacaree. Hombre, yo más bien diría que se parece a Mujeres y hombres y viceversa, pero bueno. Salodriel observa todo con carita tristona y El Capi le frena, aunque no impide que Tito Hartman mande limpiar el barco.

Una vez finalizado el episodio La chaqueta metálica, tenemos el de Lo que el viento se llevó, cuando Piti pone a Dios por testigo que no compartirán camarote con el Tito. Piti, entonces, ofrece tres opciones: asfixiarlo, tirarlo por la borda o mudarse con Salodriel porque dialogar y tal con Hitler, no, con Hitler se le acorrala en un bunker. Por el camino, lo llama viejuno porque cree que vivió la postguerra, comió gato por liebre y esas cosas. Ramiro, por su parte, es más amable y lo llama Chuck Norris porque no cree que se pueda pelear con él. Oye, yo me pregunto, ¿pero qué opinión tienen estos de De la Cuadra: el yayo diabólico reparte hostias y entiende el final de Lost?

Piti enseñándonos cosas importantes de la vida: ¡con Hitler no se habla!

Y, sí, he pillado a Palomares con esa cara y no he podido evitar hacer el montaje.

Total, que Piti en un ataque de lucidez brutal decide que la mejor táctica es fingir mariconismo para echarlo: vamos, que se den cremita, aceititos, mientras se refrotan y esas cosas. Ay, Piti, como te quiero, en serio. ¡Si es que eres un genio!

Por su parte, el Capi habla con el Tito para decirle que se ha pasado, pero éste opina que en el Juan Sebastian Elcano no pasaban esas cosas y no pasaba nada. Hala, la comparación. No, si el Tito y Piti son de la misma cofradía, vamos, almas gemelas. La cuestión es que su marido le dice que, por mucho que tenga la patata herida y esas cosas, no puede ir con cara de perro por la vida y menos con él. Claro, para eso es su marido. De hecho, me supongo que El Capi andará mosqueado porque se ha ido a compartir camarote con Los tres caballeros en vez de con él y eso que Valeria no está.

El Tito, demostrando que eso de escuchar no es lo suyo, le echa en cara que Lerdieta se marchó (y a su barco le llamó Libertad). Se quedan en silencio y el Tito decide tirar el anillo. Es hacerlo y en cero coma pescar un pez… Vale, a ver, no es que fuera a pescar una bota o un cerdo, lo sé, pero no se me ocurría nada mejor, xD. Bueno, por cierto, después el Tito y Salodriel recuerdan su relación cada uno por su lado, así, muy monos ellos y muy tontos porque está claro que se quieren y no están juntos ù_ú

Después, el Tito va a su nuevo camarote, donde se encuentra a los tres chicos sin camiseta y en plan metrosexual. Decir que soy la fan número uno de la voz que pone Ramiro en plan maricona. ¡Me encanta! También lo soy del ímpetu de Piti para echar crema en la espalda de Ramiro y de momento “ostras, que se me ha caído la toalla y se me ve todo”. Ah, y del momento Piti saltando sobre Ramiro. Bueno, vale, soy fan de toda la escena. ¿Qué esperábais? xDDD.

Esta escena es un puto festival, casi me ha echado humo el ordenador haciendo capturas, xD.

Eso sí, al pobre Tito el festival no es que le entusiasme mucho, xD.

Al final, el Tito se larga, por lo que a Piti le falta decir “nos hemos coronado”. Para compensar, Palomares señala que le ve lagunillas al plan. Si es que son los nuevos Hombres de Paco, bueno, no, son… ¡Los hombres de Piti! Y si, para salvar su camarote tienen que dormir de dos en dos, pues se duerme, Palomares.

El Tito, abrumado por los recuerdos, desmonta el pisito que estaba construyendo (y que, al parecer, no se lo ha tragado el agujero negro) y después acaba regresando al camarote. Los hombres de Piti siguen con su plan, por lo que Ramiro se mete en la cama de Palomares porque está destemplado. Señalar que Ramiro está mucho más motivado que Palomares, ¿eh? Piti, por su parte, propone escuchar a Lady Gaga, cuando el Tito le pide si puede dormir con él. Ay, que me troncho, en serio, xD. Me pregunto qué habría pasado si justo en ese momento, Vilma hubiera entrado en la habitación… OMG, quizás sí que lo hizo y, al creer que ha perdido a sus dos chicos, se lanza a los brazos de Cho. Ey, al menos eso tiene algo de sentido, xD.

Bueno, vale, sigo. El pobre Tito está hecho polvo, incluso le pide a Piti que le abrace; éste le dice que lo haría, pero es que va a pelo. Atención a Palomares y Ramiro que se incorporan al mismo tiempo con la misma expresión, xD. Entonces, el pobre Tito les cuenta sus cuitas y deja a los tres hechos polvo, aunque Piti le dice que él cree que si no le contó nada fue por cariño y eso está bien y que no se va a morir. El Tito, entonces, dice que le da igual morir porque la vida sin Salodriel le parece muy larga y ya es cuando me deja a los tres en la miseria, vamos.

Ainss, pobre Tito T_T Menos mal que Piti le consuela y eso.

No me digáis que no parecen Epi y Blas, xD.

Por su parte, Salodriel aburrida sin escuchar la cita de Estela, se pone a limpiar pescado y encuentra el anillo. ¡Leches! ¡Es el Anillo Único! En serio, que a Deagol se le aparece prácticamente así. Justo en ese momento, aparece el Tito, que intenta ser amable, pero mete un poco la mata (hombre, Julián, si no se le nota a Vilma el embarazo, se le va a notar a Salodriel) y ella le devuelve el anillo, creyendo que el Tito lo puso ahí. Oh, qué bonito el detalle :3

Eso es todo por esta semana. La verdad es que el trailer de lo que está por venir pinta genial y los nuevos fichajes prometen mucho, sobre todo Jan Cornet, que es el que más sale. Además, me muero por ver los flashbacks prometidos, jujuju.

Chuleta de motes

Como sé que para muchos es la primera vez que leéis estas crónicas y que el proceso mental que me lleva a crear un mote es retorcido, extraño y demás, he decidido adjuntar una chuleta para que sepáis cuáles son los motes de ciertos personajes y a qué vienen 😉

Ainhoa y Ulises: Los pongo juntos porque estos también son como los yogures, vienen en pack. Con sus idas y venidas amorosas, les he bautizado de varias maneras, Los tórtolos, Los amantes de Teruel (tonta ella y tonto él) y siguiendo ese proceso, pues al final se quedaron con Tonteo y Lerdieta.

Capitán Montero: Bueno, a Ricardo siempre le he llamado Capi porque le tengo mucho cariño y por lo evidente, of course.

Gamboa: A Gamboa siempre le he llamado Rodolfo Langostino. ¿Por qué? Bueno, básicamente porque soy tan tonta que cuando escuché “Gamboa” por primera vez me dije: ostras, si le quitas la “o” se queda en Gamba… Una gamba en un barco con acento… ¡Rodolfo Langostino! Que conste que le llamo así porque le tengo mucho cariño al personaje, pese a ser el malo maloso.

Julián De la Cuadra: Yo siento devoción por este hombre, en serio, me encanta y me gusta verlo en plan tío de Ainhoa y Valeria, así que de ahí saqué Tito Juli y al final se quedó sólo con Tito.

Salomé: Si no habéis visto La comunidad del anillo, os diré que empieza con la voz de la elfa Galadriel diciendo “El mundo ha cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire”, así, como con mucho misticismo, epicidad y demás. Pues bien, hubo un episodio en que Salomé se puso en ese plan y desde entonces, y porque la mujer suele ser muy sabia, la llamo Salodriel.

Leonor y compañía: Como Leonor y sus secuaces eran, ante todo, unos chungos del quince, les apodé Los chunguitos en plan grupo de criminales malvados, algo así como Los golfos apandadores del Estrella Polar. Luego, Leonor era La chunguita, que para eso era la líder del grupo y la más chunga de todos. Seh, a veces tengo una imaginación…

Y creo que eso es todo, ya que ahora mismo no hay ningún otro personaje que tenga un mote fijo 😉

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