Zona El Barco

Bitácora del Estrella 3×12: Ramiro y la fábrica de chocolate (y disparos y váteres…)


Como todos los lunes, os traemos una nueva página del cuaderno de bitácora del Estrella Polar, donde Andrea (del blog Epic Us) explica desde su particular punto de vista y (muy) a su manera lo que sucedió en el último episodio de El barco.

Pues vamos con la crónica de un nuevo episodio de El barco. El jueves tuvimos un episodio muy de transición, que tuvo muchas tramas, pero ninguna especialmente relevante, salvo el flashback de lo sucedido en el hotel. Un episodio un poco meh y en el que he echado mucho de menos a Max, por cierto.

Hoy empiezo con la parte de la isla, ya que han estado menos presentes, algo en parte lógico porque llevaban dos episodios llevando casi todo el peso. La cuestión es que, tras el final del episodio anterior, los chicos han llegado al campamento y les han puesto al corriente. Salodriel es partidaria de llamar al Capi para que les saque de ahí y Ainhoa de regresar a por Max, pero El Tito se niega a ambas cosas.

“Tenemos que volver. Tienen a Max.”

 Y mi patata explosiona, ¿sabéis? Y, de paso, me pongo a cantar Eso es amor (del güenooo).

Entonces Vilma señala que sólo querían asustarlos y, antes de que cunda el pánico, El Tito deja muy claro que nadie irá solo y que ampliarán la seguridad. Que conste que yo estoy con Vilma, si querían haberlos matado podrían haberlo hecho fácilmente, vamos, que Ainhoa no es precisamente Terminator. Eso sí, me encanta que esté tan afectada por el tema de Max y que quiera ir a buscarlo, ¡que yo quiero verlo de nuevo!

BricoPiti se pone a… Creo que es hacer una valla, no lo sé, a hacer una cosa de las suyas, mientras se pone en plan intercambio psíquico con Ainhoa porque la nota enfadada. Están en ello cuando Piti se da cuenta de que hay algo enterrado. Y aquí ha sido cuando todos hemos creído que era una escotilla, pero no, nuestro gozo en un pozo… o, mejor dicho, se ha ido por el retrete porque, sí, amigos, han encontrado un váter. Celebración por parte de Piti y Salodriel, mientras Ainhoa les mira entre flipada y con asco… Jo, la verdad es que besar al señor Roca, Piti… Buff.

Mientras tanto, Cho ha tenido una idea para saber qué ocurre en el palmeral: ponerle una cámara a la vaca, que vuelve a la misma hora todos los días. Vilma se la explica al Tito, que no está muy por la labor hasta que Vilma señala que, así, podrían saber algo de Max. Eso, eso, ¿dónde está, eh? Que son ya dos episodios, ¿eh?

Me declaro fan, fan, fan, fan de “la cabeza de Lucera”. En serio, me voy a hacer un poster y todo.

BTW, me gusta imaginarme al cámara sobre un toro mecánico grabando la escena.

Más tarde, Piti está pescando cuando Ainhoa se reúne con él y le dice que tenía razón. Le explica lo que ocurrió con Tonteo y sus secretos y que por eso no quiere saber de él. Añade que no deja de pensar en que Tonteo va a estar en la isla dentro de poco y que entonces qué. Piti la consuela y la hace sonreír y, jo, en serio, sé que me repito, pero me gustan estos dos como amigos :3 Por cierto, respondiendo a Ainhoa: lo mejor sería que te fueras a la tienda con Max, pero como anda desaparecido…

Al final, El Tito está intentando hablar con su marido, cuando Cho y Vilma van a verle porque la vaca ha vuelto. El Tito se desespera al ver palmeras y más palmeras, de paso le pide a Vilma que le dé clases a Cho. Sin embargo, terminan viendo que hay gente en la isla, va armada y tienen hasta casa.

Continúo con la parte del Estrella Polar, que ha estado como que más hilada y ha tenido mucho más peso. El Estrella ha llegado al hotel y, por si acaso, Rodolfo quiere ir de cabecilla, pero El Capi no lo permite para no ponerle en riesgo. Entonces empiezan a hablar de amistad y El Capi dice que Rodolfo es su amigo… WTF? Pero… Pero… ¿Qué le ponen a este hombre en los cereales? ¿Qué va a ser lo próximo, Capi, tener a una quimera como mascota? Yo ya lo visualizo junto a Hagrid, comentando que Aragog es una monada de animalillo.

Capi (cantando): Hay un amigo en mí… Otros habrá mucho más listos que yo, eso puede ser, tal vez…

 Rodolfo: De puede nada, seguro.

Capi (cantando): … más nunca habrá quien pueda ser un amigo fiel y tú lo sabes…

 Rodolfo: Entre Pocahontas y este no sé cómo no nos ha destruido el Proyecto Alejandría, por Dios.

Mientras tanto, Ramiro ve a los enanos tristes porque se les está acabando el chocolate y en vez de recomendarles que se den a la Coca-Cola, que es infinita, les dice que lo planten. Me pregunto qué opinarán los Tórtolos de que ande plantando chocolate entre sus petunias. Por cierto, Ventura le dice a Ramiro Wonka que los niños van a darse cuenta de la mentira y la cagará. Que no le entiendes, Ventura, que en su fábrica había árboles de chocolatinas de verdad, hombre.

Ramiro (cantando): Who can take a sunrise, sprinkle it with dew / Cover it with choc’late and a miracle or two…

Valeria: Eh… Lo que digas, pero no me creo nada.

Ramiro (cantando): … The candy man can… Usease, servidor.

Más tarde, los machos alfa que quedan en el Estrella (vamos, El Capi, Rodolfo, Palomares, Ramiro Wonka y Burbuja) han ido al hotel y se lo han encontrado vacío, aunque todo parece en orden. Rodolfo ve una medalla y se la esconde, hecho que no pasa desapercibido para El Capi. Éste le pide a los demás que echen un último vistazo para ver si encuentran un rastro, algo, mientras él vuelve con Rodolfo al Estrella para comunicar lo sucedido a los demás.

Al mismo tiempo, Estela le pide un favor a Julia: es el cumple de Rodolfo Langostino y quiere que El Capi le dé un regalo porque son amigos y eso. Jo, ¿qué pasa? ¿Han puesto en feisbuk que eran amigos o algo así? Julia no parece muy por la labor porque… Bueno, es que es Rodolfo, mata a gente, es un chungo y esas cosas. Porque, sed sinceros, ¿alguien se imagina a Rodolfo con un gorrito en plena fiesta de cumpleaños con la canción de Parchís sonando? ¿A qué no? Pues eso piensa Julia seguro, peeero como Estela le dice que quiere ser una pareja normal y que no se elige de quién se enamora, se le ablanda la patata y, al final, acepta.

Lo que pasa es que, a todo esto, El Capi ha llevado a Rodolfo a su camarote para pedirle que le dé lo que ha encontrado. Gamboa es como es y en un principio pasa, pero El Capi está muy preocupado y le acaba disparando. Me supongo que tendrán que cambiar su estado en feisbuk a “es complicado”. Al final, Rodolfo le da la insignia y empieza a preguntarle cosas como que de dónde viene su desconfianza. Really? Jo, Rodolfo, te vas a llevar un premio al cínico del año.

Rodolfo: Suerte tienes de que ya no haya tuitersodios y tuitearía esto. ¡Y ya no somos amigos, ea!

Encima, para liarlo todo todavía más, El Tito le llama preguntando por Ulises. El pobre Capi, con cara de circunstancias, le dice que Ulises está con los chicos en la azotea y no puede ponerse. Ay, Capi, si te viera Ventura, te echaría la bronca también. El Capi, claro, se queda afectado, así que se pone serio con Rodolfo y éste le dice que es selección natural y demás.

Mientras tanto, en el hotel, el trío se encuentra con una máquina de snacks donde, ojo qué casualidad, queda una chocolatina. Decid que sí. Bueno, Ramiro Wonka la quiere, así que les pide dinero a Palomares y Burbuja contándoles todo. Como Burbuja le dice que se prepare porque él hizo algo así con Valeria y aún se lo recuerda. Qué ánimos, Burbuja. Palomares pasa tres pueblos y decide marcharse con Burbuja, así que Ramiro se queda para conseguir la chocolatina. Entonces, Burbuja y Palomares encuentran un montón de maletas llenas, lo que según el primero es “raro” y cuando Burbuja pronuncia esa palabra es que ocurre algo y no suele ser bueno.

Ramiro: Oye, ¿crees que si llamo a un Oompa-Loompa cabrá en la máquina?

 Palomares: Tío, te estás pasando con la tontería, ¿eh? Si lo más parecido a un Oompa-Loompa que hay es De la Cuadra y está en la

isla.

De vuelta al camarote, El Capi le da una venda a Rodolfo y le pregunta qué es lo que sabe. Éste no dice nada nuevo (que si los siete barcos, el Proyecto Alejandría…) y El Capi se china un poco, pipa en mano. Rodolfo le explica lo de la lista y que los del hotel no entraban en ella, así que estarán todos muertos. En esas, aparece Julia, así que El Capi sale discretamente al pasillo y la pone al día, aunque Julia, aparentemente, tiene una visión más positiva y cree que están todos rumbo a tierra. Uh, Julia, me da la sensación que escondes más cosas y eso no mola. Bueno, además, Julia convence al Capi de darle el regalo a Rodolfo. Pero, mujer, si ya le ha dado un agujero precioso en la pierna, si casi se puede poner la bala de piercing y todo.

Al volver a entrar, Palomares contacta con él vía walkie porque han encontrado la camiseta de Tonteo hecha caquita, además de las maletas. Como El Capi les pide que sigan investigando, los dos acaban en una habitación. Aprovecho para decir que me gusta ver al páter relajadito y sonriendo con Burbuja. Éste, por cierto, encuentra una foto del barco ruso y, aunque Palomares cree que es de Ulises, Burbuja le saca de su error: la foto no está tomada del Estrella. Al darle la vuelta, ve algo manuscrito y reconoce la letra de Marimar.

Palomares le pregunta quién es Marimar y, cuando Burbuja se lo explica, el primero intenta hacerle ver que será una casualidad. Pero no, Burbuja está muy seguro. Anda que a estas alturas dudar de Burbuja… Éste también le cuenta lo del loro, así que Palomares le dice que debería estar contento por volver a verla, pero, claro, Burbuja tiene miedo. Gracias por eso, Gamboa ¬¬U Grr. Por suerte, Palomares es un amor y le dice que no es tonto y que Marimar verá a un hombre que se olvidó de todo menos de ella. Ainss, qué bonito, Palomares ^^

Palomares siendo muy bonico con Burbuja Skywalker… Porque, sí, amigos eso es un arpón-láser. Que la fuerza nos acompañe.

 Mmm, ¿conocerá Ainhoa la existencia de tal artilugio?

Están en pleno abrazo cuando Burbuja se da cuenta de que alguien ha roto la radio y Palomares deduce que es porque así impedirían que pidieran ayuda. También, deduce lo que ha pasado. Ostras, Andrés, últimamente estás que te sales, ¿eh? Palomares llama al Capi para contarle todo, incluido que hay sangre, así que El Capi les pide que vuelvan para zarpar inmediatamente.

Ah, por cierto, mientras tanto, Ramiro Wonka está luchando valientemente contra la máquina de snacks. Trasteando, consigue que caigan monedas y las va echando una a una. Y, a ver, entendedme, no es que desee alentar a nadie al vandalismo, pero, a ver, es una máquina vacía en un hotel abandonado, ¡coño, rompe el cristal! ¡Tírala contra el suelo, clávale un arpón! Eh, Ainhoa lo haría. Al final, consigue la chocolatina (encima, me imagino que estará caducada), pero se queda atrapado. Ay, Ramiro, que no eres un Oompa-Loompa, que abultas un poco. Eso sí, alma cándida, ¿cómo has hecho para quedarte atrapado?

Ramiro atrapado por no seguir las enseñanzas de Ainhoa.

 ¿Os habéis dado cuenta de que está el caballito del desván del instituto de Calenda? ¡OMG! ¡Más conexiones!

De vuelta al Estrella, El Capi, Palomares y Julia hacen cábalas, aunque el primero decide que, hasta que tengan noticia de lo contrario, todos están vivos rumbo a tierra. El Capi le enseña a su mujer la insignia y ella la reconoce como del Etoile du Nord, el barco francés, vamos… donde no cabrían tantas personas.

Al final, los canijos descubren una chocolatina en la maceta de las petunias y se ponen tan contentos. Ramiro Wonka los ve y le dice a Ventura que, aunque se haya hundido el mundo, no tiene por qué desaparecer la magia.

Más tarde, El Capi comunica a la tripulación que no han encontrado nada y que parten rumbo tierra. Julia decide que hay que subir la moral y que, para ello, lo mejor es darle el regalo a Rodolfo, así que El Capi anuncia a la tripulación que es su cumpleaños y le da el regalo. Estela empieza a cantar el cumpleaños feliz, la sigue Burbuja y luego el resto (aunque he de decir que no se les notaba muy entregados, ¿eh?), mientras Rodolfo abre el regalo… que es una caja de música, para despiporre de Julia.

Flipamiento general (no es de extrañar), Rodolfo con cara de vacile (me muero, seriously), Julia que sigue descojonándose y El Capi con cara de póquer. Rodolfo le da las gracias y le dice que no tenía que molestarse y va El Capi y le explica que es una… que baila. Dios, qué risas de escena, por favor. Es que me mondo. Todos están genial, pero la cara que pone Juan Pablo Shuk es brutal. Por desgracia, la celebración se va un poco a la porra porque es justo en ese momento cuanto el Tito les comunica lo que ha descubierto la vacacam.

Awesome. Epic. De todo, vamos.

 

Capi: Oye, ya basta, ¿no?

Julia: Pero es que tiene razón, qué cara, es brutal, jajajajaja.

Me dejo para el final el flashback, que ha sido lo más interesante. Tonteo está tocando la guitarra cuando La carpetera saca-ojos se pone a tontear con Uli, aunque de forma un poco creepy, todo sea dicho. Tonteo le dice que no estará con nadie hasta olvidar a Lerdieta, pero a La carpetera le da igual porque está súper mega enamorada. Están con esas cuando, de repente, ven que un barco se acerca… y no es el Estrella Polar, tatatachán. Mmm, imaginad que es musiquilla inquietante.

Tonteo habla con una mujer con acento francés. Se supone que les van a llevar a tierra, pero a Tonteo no le salen los cálculos y menos teniendo en cuenta los desastres naturales diarios que se suelen encontrar. La capitana gabacha no le hace ni caso, pero una chica (que nosotros sabemos que es Marimar 2.0) le dice que todo es mentira… Y en ese momento La carpetera saca-ojos aparece para dar por culo básicamente. Qué plasta la tía, que la tiren por la borda, contra.
Tonteo se deshace de ella como puede y La carpetera se china porque la trata como a una cría y se acaba marchando. Entonces, Marimar 2.0 le explica que no les van a llevar a tierra, que han estado ahí y que es una trampa y les van a matar. Mientras, La carpetera en pleno chinamiento, llama a Ainhoa y le monta ese pollo tan de Hombres, mujeres y viceversa. Jo, macho, esta tía está to’ loca, ¿eh? Pero fatal está. Por cierto, aprovecho para preguntarme cómo pudo Ainhoa regalarle una camiseta a Tonteo, ¿la compró en el todo a cien que deben tener junto a la fábrica de Coca-cola?

La otra cara del “¡te arranco los ojos!”. En mi opinión le ha faltado un “zorra insípida” o algo así.

 Lo dicho, la niñata está taradísima, esta se nos pone una máscara y empieza a matarpor ahí, ¿eh? Si es que parece sacada de Mentes criminales, colega.

Por otro lado, en la habitación donde han acabado Burbuja y Palomares, Marimar 2.0 le enseña la foto a Tonteo y le explica que en el barco francés han recogido a más personas, pero que pocas han sobrevivido. También le cuenta que su novio la enroló y que por eso está viva. En esas, llega La carpetera, que tocacojones es un rato y encima tiene una puntería del copón. Y es que Tonteo ha decidido creer a Marimar 2.0, así que dice que nadie subirá al barco y que, primero, llamará al Estrella Polar para que vayan cuanto antes a por ellos.
La carpetera pone cara de niña porculera y se larga, ofendida, mientras Marimar 2.0 le dice que su novio, Roberto, viaja en el Estrella. Le enseña una foto y por eso Ulises le conoce, aunque se queda flipado. Al saber que Roberto está bien, Marimar 2.0 se pone muy contenta. Vale, a ver, supongo que faltan muchos flashbacks por ver, pero no entiendo la reacción de Marimar, sobre todo recordando cómo terminaron: él portándose como un auténtico capullo, ella llorando desconsolada… De hecho, es que ni siquiera sabe que intentaron matarlo y que tiene la burbuja. Voy a aceptar “fin del mundo” y “aquí se magnifica todo” como excusa para que lo ande buscando así.

Marimar 2.0

 Mmm, como no he visto REC 3 no puedoasegurarlo, pero a lo mejor también está todo relacionado. Oh, a lo mejor la isla está llena de chachos y los que le han pegado tiros han sido Andrew Lincoln y compañía. Mmm.

Tonteo va a contactar con el Estrella, cuando La carpetera aparece para… Efectivamente, para dar por culo. Que si la va a abandonar, que si no puede jugar con ella y dejarla después con las muñecas rotas. O sea, en serio, está taradísima. Tonteo aún le echa paciencia (yo la habría estrangulado) y se pone en plan comprensivo, pero la otra sigue erre que erre con Ainhoa. Pero, lerda de los huevos, ¿no te das cuenta de que va de otra cosa? Tonteo se pone moñas en plan Ainhoa es el amor de mi vida y La carpetera le dice que el amor de su vida es él y, en pleno chinamiento, se carga la radio. Espero que quede algún psicólogo por ahí, sea propiedad del padre de Estela o no, porque esta necesita uno, ¿eh?

Tonteo arregla como puede la radio y contacta con El Capi, pero no se oye bien. Encima, aparecen los gabachos maléficos, que se la cargan de un tiro. La chunguita gabacha dice que se van a ir, pero Tonteo dice que no, que conoce el Proyecto Alejandría y que hay otras formas de hacerlo. La chunguita gabacha le calza una hostia de campeonato con la pistola, dejándolo tonto, por lo que aparece La carpetera diciendo “me prometiste que no le harías daño”. Pero, en serio, ¿se puede ser más anormal que esta muchacha?

La chunguita gabacha aclara, así en plan chunguita, que no le van a hacer daño a Tonteo porque es un elegido. Ay, Carpetera, que tú no lo eres, que te van a dar matarile, cacho lerda.

Eso es todo por esta semana. Como veis, casi todo de transición y relleno, aunque el cumpleaños de Gamboa ha estado genial. En el próximo tenemos una especie de Titanic llega al Muro, espero que salga Jon Nieve por ahí. Oh, a lo mejor con lo del acelerador, han fundido el mundo con los Siete Reinos. También tenemos a Ainhoa y Piti investigando la casa por su cuenta y ni rastro de Max. Grrr. Aunque parece que habrá reencuentro matrimonial entre El Capi y El Tito. A ver si mola más que este.

Chuleta de motes

Como sé que para muchos es la primera vez que leéis estas crónicas y que el proceso mental que me lleva a crear un mote es retorcido, extraño y demás, he decidido adjuntar una chuleta para que sepáis cuáles son los motes de ciertos personajes y a qué vienen ;)

Ainhoa y Ulises: Los pongo juntos porque estos también son como los yogures, vienen en pack. Con sus idas y venidas amorosas, les he bautizado de varias maneras, Los tórtolos, Los amantes de Teruel (tonta ella y tonto él) y siguiendo ese proceso, pues al final se quedaron con Tonteo y Lerdieta.

Capitán Montero: Bueno, a Ricardo siempre le he llamado Capi porque le tengo mucho cariño y por lo evidente, of course.

Gamboa: A Gamboa siempre le he llamado Rodolfo Langostino. ¿Por qué? Bueno, básicamente porque soy tan tonta que cuando escuché “Gamboa” por primera vez me dije: ostras, si le quitas la “o” se queda en Gamba… Una gamba en un barco con acento… ¡Rodolfo Langostino! Que conste que le llamo así porque le tengo mucho cariño al personaje, pese a ser el malo maloso.

Julián De la Cuadra: Yo siento devoción por este hombre, en serio, me encanta y me gusta verlo en plan tío de Ainhoa y Valeria, así que de ahí saqué el mote.

Max: A Max le puse mote (Max Lenguadeplata) hace relativamente poco, tras darme cuenta de su asombrosa habilidad para inventarse cuentos chinos que encima los demás se creen (las manos de pianista de Ainhoa, lo de que trabajaba como pianista…) y recordé a la protagonista de La materia oscura y me pareció muy adecuado ponerle el apellido que se gana Lyra por contar la misma clase de historias.

Salomé: Si no habéis visto La comunidad del anillo, os diré que empieza con la voz de la elfa Galadriel diciendo “El mundo ha cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire”, así, como con mucho misticismo, epicidad y demás. Pues bien, hubo un episodio en que Salomé se puso en ese plan y desde entonces, y porque la mujer suele ser muy sabia, la llamo Salodriel.

Sandra: Bueno, a esta mujer la llamo La carpetera saca-ojos, ¿por qué? Básicamente por la escena en la que debutó, vamos, esa de hace dos episodios en el que una histérica chunga amenazó a Ainhoa con arrancarle los ojos si se acercaba a Ulises. Creo que no hacen falta más explicaciones, ¿no?