Zona El Barco

Análisis del 3×01 de El Barco: Mentiras, nuevos amores y un mundo por conocer


El pasado jueves, las aventuras del Estrella Polar dieron comienzo de nuevo. En el penúltimo capítulo de la 2da temporada, Ricardo ha empezado a cuestionarse sobre los acontecimientos y a formularse las preguntas que los espectadores nos hemos hecho desde el episodio uno. Ainhoa y Ulises, por su parte, suponemos que prosiguen con su travesia del barco ruso en busca de ese lugar llamado tierra, lugar que quizá no esté tan lejos del Estrella.

Estela ha retomado sus acercamientos amorosos, esta vez con Gamboa, aunque en esta ocasión ha sido el segundo quien ha dado el primer paso, quizá con segundas intenciones. Mientras, De la Cuadra se enfrenta a su nuevo modo de vida sin Salomé, pues la ruptura está afectándo su rutina en exceso.

A continuación, el análisis de “El tripulante de honor” con sumo detalle. ¿A qué estás esperando?

 

Un mundo por conocer

Empieza un nuevo día en el Estrella Polar. Aparentemente, se presenta tranquilo y en calma para el capitán del navío, pero un preocupado Burbuja rompe con la paz inicial. El joven trae consigo una caja de cartón y en su interior, un viejo amigo. Manolito ha vuelto y lleva con el hermano de Salomé 8 días.

“Manolito se fue a tierra, y ha vuelto”

Burbuja lo ha instalado desde hace unas horas en las bodegas, lugar dónde le explica al capitán que la última señal de la baliza recibida se hallaba a 420 millas. Sin embargo, Manolito ha vuelto y Burbuja se ha encargado de estudiar sus últimos vuelos, una especie de cuaderno de Bitácora del ave. El lugar dónde se ha posado el pato no es un barco; lo más probable es que ese punto sea la tierra que llevan buscando desde el cataclismo.

Con las conclusiones de Burbuja, Ricardo empieza a atar cabos: Confiar en Julia y Gamboa ha conllevado motines, traiciones y mentiras por parte de ambos. No pueden hablar con ninguno de los dos. Probablemente, la historia se repita. Ahora solo pueden confiar el uno en el otro y nadie debe de saber de Manolito: Lo soltarán para dar con las coordenadas exactas de tierra.

“Manolito, eres nuestra salvación y nuestro futuro. Lo que hagamos el resto de nuestra vida, depende de ti. Por eso eres el tripulante más importante de este barco”

Manolito se mantiene en pleno vuelo durante todo el tiempo y el Estrella es dirigido hacía el punto que señala la baliza. A la mañana siguiente, tras intentar hablar con Ainhoa y Ulises, Ricardo le pide disculpas a Burbuja por sus formas el día anterior, pero una señal interrumpe su conversación. Manolito ha llegado a tierra, a su casa. Solo 48 millas les separan de él. Más allá de la niebla, una luz emerge en la oscuridad. El Estrella Polar ha finalizado su travesía.

“Allí está la tierra, capitán. La hemos encontrado”

Consecuencias del desamor

Mientras Ricardo busca respuestas, De la Cuadra vive su propio dilema. Salomé, dolorida por las mentiras del primer oficial, ha roto con este y el primer paso es que cada uno empiece su nueva vida sin el otro en camarotes separados. Caballeroso, permite que la cocinera del Estrella se quede en el suyo y tras recoger sus cosas incluyendo el anillo de boda, abandona el que había sido su hogar desde el comienzo de la travesía. No obstante, De la Cuadra vuelve a mentir y le asegura a Salomé que los chicos le han permitido dormir con ellos ante la ausencia de Ulises. Lógicamente, esto no es cierto y los jóvenes se sorprenden al ver a Julián instalarse en su cuarto. La llegada traerá consecuencias ante el desorden de Piti, Palomares y Ramiro, que no serán más que la única vía por donde De la Cuadra puede desahogarse.

“La vida se escribe en un libro y para avanzar, se tiene que pasar página”

Agobiado con su nueva situación sentimental, Julián reúne a los alumnos en el comedor y rabioso, les ridiculiza ante la triste mirada de Salomé, quién se da cuenta lo que está pasando. No es la única. También Ricardo analiza la actitud de su amigo, la cual no es la normal en él. Aunque ellos intentan tener un poco de paciencia, Piti está cansado y planea fingir aires de homosexualidad con sus amigos para combatir la mentalidad arcaica del hombre. Metros por encima, Julián conversa con Ricardo. Está roto por los problemas con Salomé. Siguiendo dolorido, el primer oficial lanza el anillo que un día les unió al mar y segundos después, la caña que tenía en el agua es mordida por un pez. El animal termina en la cocina y esa noche Salomé limpia las tripas de este. Como hace tiempo, encuentra el anillo en el interior pero la mujer está segura de que todo ha sido parte de un plan de De la Cuadra.

Esa noche, cuando Julián acude al cuarto de los chicos, se encuentra con una situación peculiar. Palomares, Piti y Ramiro, el primero no muy convencido, inician su plan para evadir al primer oficial, quién, para su sorpresa, no presta atención a sus acercamientos pues está sumergido en sus pensamientos. A continuación, abandona el cuarto y destruye los planes de hogar que había hecho con Salomé, aquel supuesto camarote que harían cuando tuviesen un hijo. Julián vuelve y busca apoyo en Piti. Dolorido y rompiendo los esquemas de Pedro, el oficial se desahoga. No puede con todo y lamenta las mentiras a las que recurrió para hacer feliz a Salomé. Como buen amigo, Piti le aporta el apoyo que necesita en momentos tan duros.

“Si realmente me fuera a morir, me daría lo mismo. Pero parece que voy a vivir y la vida sin Salomé es muy larga”

Una chica con suerte

Gamboa inicia su mañana regalándole unos patines a Estela, quién se emociona al ver el detalle del profesor de supervivencia. Mientras la chica prueba el presente de Gamboa, Salomé observa la actitud del hombre, quién, aparentemente, parece haber cambiado y reflexionado a causa de las visiones la noche de Reyes.

Siguiendo el método contemporáneo, Gamboa le pide permiso a Salomé para pedirle una cita a la chica. La cocinera también necesita apoyo por el nuevo cambio y decide actuar como siempre, como la madre de los alumnos. Mientras Estela se cambia, Salomé aconseja a la chica sobre cómo debe actuar, que se deje de llevar pero con límites. Ante cualquier problema, introduce un walkie-talkie en el bolso de Estela para que esta contacte con ella.

“Si no nos gusta el final, ¿por qué no cambiamos el principio?”

Estela acudirá a su cita en cubierta y allí Gamboa la seduce con cariño y ternura, pero la joven termina mostrando una cara oculta hasta ahora. En mitad de la cena, Estela revela que sabe que todo ha sido una mentira. Está segura de que Gamboa oculta algo y ha hecho todo con un objetivo. El profesor, dubitativo, decide revelarle la verdad al darse cuenta que la chica confía en él, pues apaga el walkie en frente suyo a modo de seguridad. Entonces,  Gamboa le explica que el hecho de que todos o casi todos los que están en el barco es fruto de un motivo. Estela, por su padre. Gamboa le conoció en Ginebra y él le pidió que cuidase a la chica si se daba el caso. Gracias a él, tanto Gamboa como Estela están en el Estrella Polar vivos. Al final de la cena, y con esto aclarado, se produce un mayor acercamiento y Gamboa y Estela funden sus labios en un dulce beso.

 

“Aunque esto haya sido una mentira, para mi ha sido la mentira más bonita que he vivido desde que se hundió la tierra.”

A la vuelta, Salomé, ajena a la conversación sobre los motivos de su estancia en el barco, habla con ella y le recuerda que vale demasiado como para verse tan inferior. Al irse, oculta tras una puerta, Estela escucha como una protectora Salomé advierte a Gamboa. No permitirá que haga daño a la chica.

Bajo el mar

En cubierta, Ricardo descubre que Burbuja posee unos conocimientos matemáticos y científicos más altos de lo normal, pero le resulta extraño que no recuerde su pasado tras el accidente de la burbuja. A causa de esto, la pareja se reúne en el aula y el capitán le habla al joven sobre la importancia de su papel en el Estrella. Les ha salvado muchas veces gracias a su inteligencia por lo que debe de recordar que pasó cuando les secuestraron a Julián y a él.

Burbuja vuelve atrás y recuerda cómo se hallaban en una sala blanca de cemento recubierta de un acolchado y de fondo se podía escuchar una grabación de cantos gregorianos.  Además, llegó a escuchar una turbina pero no era un barco dónde estaban. Las personas que les secuestraron, se llevaron a Burbuja durante un momento para resolver un problema de termodinámica avanzada: Una hipótesis para mover estructuras mediante energía nuclear cual reactor. Burbuja saca conjeturas y concluye que se encontraban en el interior de un submarino nuclear.

En efecto, bajo el Estrella, siguiéndoles durante todo el tiempo, un submarino vigila todos sus pasos. El enemigo se halla más cerca de lo que esperaban.

Un pasado peligroso

Las dudas sobre si Roberto recuerda o no su pasado comienzan a emerger cuando Ricardo observa como diversas cuestiones no cuadran. Momentos antes de dar con tierra, Burbuja le pregunta al capitán por su pasado, si era mejor o peor persona. Y lo más importante, si le querían.

“¿Me puedes decir cómo tienes un coeficiente intelectual de 212 y no puedes recordar siquiera quién eres?”

Aparentemente, Burbuja posee una versión falsa: Se supone que en un naufragio estuvo bajo el agua demasiado tiempo y una burbuja se quedó incrustada en su cerebro. 

“Capitán, ¿cómo era yo antes de la burbuja?”

Sin embargo, la verdadera versión de los hechos es que Roberto fue atacado por dos personas, una de ellas, por lo menos, conocida para él, y posteriormente ambos lo introdujeron en un recipiente de agua hasta dejarlo inconsciente. ¿Por qué atacaron a Burbuja? ¿Y cual era el motivo para intentar matarle?