Zona El Barco

Análisis de personajes: 3. Andrés Palomares


Actor que lo interpreta…

Bernabé Fernández (Madrid, 22 de Abril de 1981)

Durante la primera temporada…

Andrés Palomares llegó al puerto acompañado de sus padres con la intención de embarcar en el Estrella Polar y así poder iniciar unos estudios de dos meses de duración.  Además de alumno, es también sacerdote. En el barco, comparte camarote con dos de sus compañeros, Piti y Ramiro.

Con la ayuda de Ramiro, acompañó a Vilma hasta la enfermería después de que ésta fuese atacada por un pez abisal en alta mar. Una vez allí, estuvo tranquilizándola y le succionó el veneno de la herida.

Junto con Ramiro y Piti (al que Gamboa casi ahoga en una de sus clases particulares de apnea) estuvo registrando el camarote de Gamboa, con el fin de encontrar algo para poder chantajear o expulsar del barco al profesor de supervivencia. La búsqueda dio pronto sus frutos ya que descubrieron tres pasaportes falsos. Cuando se disponían a marcharse, fueron sorprendidos por Gamboa. Palomares y Ramiro consiguieron esconderse detrás de un armario e intentaron grabar con un teléfono móvil las amenazas de Gamboa hacia Piti, pero al final los planes fallaron y todos fueron descubiertos. No les pasó nada porque Ricardo Montero escuchó las amenazas de Gamboa y frenó los malvados planes del profesor.

Durante uno de los mareos de Vilma en el comedor, Palomares la acompañó de nuevo hasta la enfermería. Allí Vilma le confesó que el mareo que había tenido era consecuencia de su embarazo y Palomares se ofreció para estar a su lado. Posteriormente, Palomares se enteró de una conversación que mantuvieron el Ricardo y Julia. Tras discutir con el capitán (por la negativa de éste para regresar a puerto y así  poder llevar a Vilma a un hospital), comunicó a todos los alumnos que se reunieran en la sala de máquinas. Allí les informó que Vilma estaba en peligro de morir y que el capitán, como era previsible, no había puesto rumbo al puerto más cercano. Poco después, y con la ayuda de Gamboa, se produjo un motín a bordo del Estrella Polar que terminó cuando todos los tripulantes escucharon las conversaciones de la caja negra de un avión que se estrelló en el mar y fueron conscientes de que eran los únicos habitantes del planeta.

Pero este no ha sido el único desencuentro que Palomares ha tenido con el capitán. En un primer momento también le impidió instalar una capilla en las bodegas del barco por la sencilla razón de que su barco era apolítico y aconfesional. Sin embargo Palomares desacató esa orden y empezó a montar la capilla. Cuando Ricardo lo descubrió todo le dijo que empezase a desmontarla si no quería recibir un castigo. Posteriormente el capitán recapacitó y, consciente de la situación que vivía el barco por el ataque de la bandada de pájaros negros, permitió a Palomares celebrar una misa (antes de llevar a cabo su plan para expulsar a los pájaros) ya que algo de fe no les iba a venir mal a los tripulantes.

Además del capitán, también tuvo otro desencuentro con De la Cuadra. Y es que el primer oficial vio a Salomé confesándose ante Palomares y tuvo miedo de que ésta le dejase y acabase con la relación sentimental que se había forjado entre ambos. En realidad, Salomé le confesó a Palomares que quería buscar el perdón de Dios por sentirse tan feliz con su relación en tiempos tan desesperados. De la Cuadra le ordenó a Palomares que le contase lo ocurrido pero él se negó ya que era un secreto de confesión. De la Cuadra le impuso un castigo a Palomares pero éste seguía negándose a hablar, por lo que el primer oficial le robó la Biblia y le amenazó con tirarla por la borda si no le contaba la verdad. Palomares hizo lo propio y le sustrajo una caja de habanos. Tras una breve discusión, deciden intercambiar ambas propiedades y Palomares le sugirió que hablase del tema con Salomé para poder aclarar las cosas.

Junto con Burbuja y Piti descubrió el camarote número 31, en cuyo interior se encontraban los cadáveres del capitán Zúñiga y parte de aquella tripulación que murió como consecuencia de la llamada gripe española. Junto a los restos óseos del primer capitán del Estrella Polar encontraron un maletín que perteneció a un hombre de Liverpool y que contenía antiguas cartas de navegación. En una de las cartas estaban señaladas las siete simas, en una de las cuáles se encontraba el barco durante el cataclismo.

Lo que parecía una simple amistad de Palomares con Vilma, se ha convertido en algo más. Cuando Palomares celebró la existencia de más supervivientes fuera del Estrella Polar (recibieron mensajes en el móvil con unas coordenadas que les hicieron pensar que había más gente viva en otro buque) le dio un beso a Vilma y esto supuso el enfado de Piti. Durante una timba a los dados, Palomares vio como Piti se jugaba la comida de los demás y decidió entrar en la apuesta. Piti, que vio como el cura besó a Vilma, no está dispuesto a pasarle ni una a su compañero. Lo mismo le pasa a Palomares, que no cree que Piti sea la persona más idónea para convertirse en padre. Cuando Palomares está a punto de perderlo todo, le propuso a Piti jugarse el alzacuellos, de tal manera que si perdía dejaría de ser cura y si ganaba sería el futuro padre del bebé. Al final Palomares ganó la apuesta pero Vilma fue testigo de todo y no le hizo ninguna gracia. Posteriormente tanto Palomares como Piti le pidieron disculpas a Vilma. Palomares reconoció haber tenido una crisis de fe y Vilma le dijo que el beso que se dieron antes no significó nada para ella. Sin embargo Palomares le dijo que si de verdad creía eso, ya que es posible que sintiese algo más por ella. Al final, Vilma descubrió que había sido Palomares quien le había estado dejando pajaritas de papel porque quería verla sonreír.

Próximo análisis: Salomé Palacios

Enlaces de interés…

  • Biografía actualizada de Bernabé Fernández (ver)
  • Descripción del personaje de Andrés Palomares (ver)

Artículo redactado por VAF para Zona el Barco (Prohibida su copia y reproducción).